lunes, 21 de mayo de 2012

Edmund Burke - Citas


"Agradar cuando se recaudan impuestos y ser sabio cuando se ama son virtudes que no han sido concedidas a los hombres."

"Alguien dijo que un rey puede hacer un noble, pero no puede hacer un caballero."

"Bien sabido es que la ambición tanto puede volar como arrastrarse."

"Creen muchos que la moderación es una especie de traición."

"El camino del espíritu humano es lento."

"El dinero es el sustituto técnico de Dios."

"El favoritismo nos grava más pesadamente que muchos millones de deuda."

"El gran educador: el tiempo."

"El mayor error lo comete quien no hace nada porque sólo podría hacer un poco."

"El miedo es el más ignorante, el más injurioso y el más cruel de los consejeros."

"El pueblo nunca renuncia a sus libertades si no es por el engaño de una ilusión."

"El que lucha contra nosotros nos refuerza los nervios y perfecciona nuestra habilidad."

"En una democracia, la mayoría de los ciudadanos es capaz de ejercer la más cruel represión contra la minoría."

"Feliz aquel que fue joven en su juventud, feliz aquel que supo madurar a tiempo."

"Hay un límite en el que la tolerancia deja de ser una virtud."

"La ciencia se corrompe con facilidad si dejamos que se estanque."

"La costumbre es el alma de los estados."

"La ley es la seguridad del pueblo, la seguridad de cada uno de los gobernados y la seguridad de cada uno de los gobernantes."

"La libertad abstracta, al igual que otras simples abstracciones, no puede ser encontrada."

"La libertad sin virtud ni sabiduría es el mayor de todos los males."

"¡La prensa, el cuarto poder…!

"La sociedad humana constituye una asociación de las ciencias, las artes, las virtudes y las perfecciones. Como los fines de la misma no pueden ser alcanzados en muchas generaciones, en esta asociación participan no sólo los vivos, sino también los que han muerto y los que están por nacer."

"La superstición es la religión de las mentes débiles."

"La tiranía de una multitud es una tiranía multiplicada."

"Las gentes que nunca se preocupan por sus antepasados jamás mirarán hacia la posteridad."

"Las leyes, como las casas, se apoyan unas en otras."

"Las leyes del comercio son las leyes de la Naturaleza y, por consiguiente, la leyes de Dios."

"Las palabras de un poeta son ya actos."

"Lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada".

"Los abusos son como los viejos caducos: llega un tiempo en que dejan de infundir respeto."

"Los hombres que se arruinan lo hacen siempre por el lado de sus inclinaciones naturales."

"Ningún grupo puede actuar con eficacia si falta el concierto; ningún grupo puede actuar en concierto si falta la confianza; ningún grupo puede actuar con confianza si no se halla ligado por opiniones comunes, afectos comunes, intereses comunes."

"Ninguna obra de arte puede ser grande sino en la medida en que engaña; ser otra cosa sólo es prerrogativa de la naturaleza."

"Nunca desesperes. Pero si a ello llegas, sigue trabajando a pesar de la desesperación."

"Nunca puedes planear el futuro a través del pasado."

"Para que el mal triunfe basta con que los hombres de bien se queden cruzados de brazos."

"¡Qué sombras somos, y qué sombras perseguimos!"

"Quien lucha contra nosotros, fortalece nuestros nervios y agudiza nuestra habilidad. Nuestro antagonista es nuestro ayudante."

"Toda clase de gobiernos está basada sobre compromisos y pactos."

___________________________________________________________________________________

Extraído de:  http://es.wikiquote.org/wiki/Edmund_Burke
___________________________________________________________________________________
.

Imagen de sí - 21-05-2012

*
Imagen de sí

"... Está formada por el conjunto de representaciones que la persona tiene de ella misma.

Tiene tal físico, se reconoce tales cualidades y tales capacidades.

Se desenvuelve en tal clase social y actúa una cierta cantidad de roles (social, familiar, conyugal, etc.).

Una vez estructurada, la imagen de sí es un patrón central que hace que la persona pueda ubicarse con respecto a los demás, controlar sus estados internos y las excitaciones de afuera...".

Tourette-Turgis C. (1996). La rétinite à CMV - Guide de counseling. Paris, Comment Dire (p. 55) [traducción del francés al español realizada por Mariano Munoz]

___________________________________________________________________________________

Extraído de:  http://www.counselingvih.org/es/definition/pop/image_soi.htm
___________________________________________________________________________________
.

sábado, 19 de mayo de 2012

El negro - Rosa Montero - 19-05-2012

*
El negro -  Rosa Montero

Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana.

Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa.
Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja.

De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero
enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está
acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa.

A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta.
Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte
del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella.

Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y
entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.

Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos
aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo.

 Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: "Pero qué chiflados están los europeos".

___________________________________________________________________________________

Extraído del muro de  Sonia Carosella en Facebook
___________________________________________________________________________________
.

Acerca de lo que "se debe y lo que no se debe hacer" - Sonia Carosella


Puedo entender que a alguien no le guste una actividad y entonces decida no hacerla.

Pero me cuesta mucho comprender como hay gente que se esfuerza en perjudicar el proyecto de otros solo porque no está de acuerdo,

arrogándose un "poder moral" para decir lo que se debe y lo que no se debe hacer, lo que está bien y lo que está mal.

Y bueno, en definitiva lo más importante es la unidad interna,

así que seguiré mi camino tratando de no traicionarme,

de no joder a otros

y de no perder el "norte" de mi Propósito.

(Este muro se reserva el derecho de admisión, el que avisa no es traidor).

_____________________________________________________________________

Extraído del muro de Sonia Carosella en Facebook
_____________________________________________________________________
.

Plegaria Indigena


No te acerques a mi tumba sollozando.

No estoy allí. No duermo ahí.

Soy como mil vientos soplando.

Soy como un diamante en la nieve, brillando.

Soy la luz del sol sobre el grano dorado.

Soy la lluvia gentil del otoño esperado.

Cuando despiertas en la tranquila mañana,

Soy la bandada de pájaros que trina.

Soy también las estrellas que titilan,

mientras cae la noche en tu ventana.

Por eso, no te acerques a mi tumba sollozando.

No estoy allí. Yo no he muerto.

___________________________________________________________________________________

___________________________________________________________________________________
.

viernes, 18 de mayo de 2012

Juicio, Doctor y Abogado


"... __ ¿Doctor, antes de realizar la autopsia, verificó si había pulso?

__ No.

__ ¿Verificó la presión sanguínea?

__ No.

__¿Verificó si había respiración?

__ No.

__ ¿Entonces, es posible que el paciente estuviera vivo cuando usted comenzó la autopsia?

__ No.

__ ¿Cómo puede usted estar tan seguro, Doctor?

__ Porque su cerebro estaba sobre mi mesa, en un tarro

__ ¿Pero podría, no obstante, haber estado aun vivo el paciente?

__ Es posible que hubiera estado vivo y ejerciendo de abogado en alguna parte.

(se escucha a toda la sala riéndose a carcajadas.)...".

___________________________________________________________________________________

Extraído del muro de Darío Negritolindo en Facebook
___________________________________________________________________________________
.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Noam Chomsky asegura que el fracaso en la lucha contra el narco es intencional - David Brooks - 16-05-2012

*
Noam Chomsky asegura que el fracaso en la lucha contra el narco es intencional - David Brooks / La Jornada - 15 de Mayo de  2012

La llamada “guerra contras las drogas” no está fracasando, sino que sus consecuencias son intencionales tanto dentro de Estados Unidos como en el hemisferio, afirmó Noam Chomsky, quien también enfatizó que el cambio más notable en las Américas es su creciente independencia de Washington.

“Decir que la guerra contra las drogas ha fracasado es no entender algo. Es cierto que durante 40 años la guerra contra las drogas ha fracasado en sus objetivos declarados. Todos saben que la prevención y el tratamiento es la forma más eficiente para abordar el problema de las drogas, y que operaciones en el extranjero es la manera más ineficiente. Uno tiene que preguntarse qué está en la mente de los planeadores ante tanta evidencia de que no funciona lo que dicen que están intentando lograr. ¿Cuáles son las intenciones probables? Las consecuencias predecibles son buenos indicadores de efecto”, explicó.

“Dado que el envenenamiento de cosechas en lugares como Colombia a través de la fumigación antidrogas beneficia a los grandes intereses agrarios y destruye la vida de los campesinos, que la violencia ha desplazado o destruido el tejido social de comunidades en varios países de América Latina y debido a que las políticas antinarcóticos aplicadas dentro de Estados Unidos han encarcelado a un vasto sector de la población pobre, sobre toda la afroestaduniden
se y latina, se tiene que preguntar si estas son consecuencias predecibles, o sea intencionales, de las políticas antinarcóticos”, dijo Chomsky.

El lingüista y filósofo ofreció sus apreciaciones sobre los cambios en el hemisferio, y abundó respecto de lo que está detrás de la política antinarcóticos del gobierno de Estados Unidos y las élites políticas y económicas en la región que la apoyan.
Recordó que dentro de Estados Unidos estas políticas están haciendo lo mismo que se logró después del fin de la esclavitud en la década de 1870, cuando los afroestadunidenses gozaron de su libertad formal en ese periodo, pero que se logró resclavizarlos a través de criminalizarlos. Esto fue clave porque la fuerza laboral sujeta a estas condiciones resclavizada sirvió como motor de la revolución industrial en Estados Unidos: el Estado fue el proveedor de trabajadores encarcelados, con lo cual las empresas no tenían que preocuparse de sindicatos ni contratos de ningún tipo.

Lo anterior duró hasta la Segunda Guerra Mundial, que fue seguida por dos décadas de crecimiento económico acelerado y sostenido, pero eso se frenó en la década de los años 70 con la supremacía del sector financiero en la economía y con el traslado de producción al exterior. Ahí, bajo el pretexto de la guerra contra las drogas, se inició la encarcelación masiva de hombres afroestadunidenses y latinos.
En América Latina hay enormes flujos de dinero que benefician a las elites, y un amplio sector empresarial está de alguna manera involucrado con el narcotráfico. Por otro lado, Chomsky ofreció ejemplos en Colombia y otros países donde, bajo el pretexto de esa guerra, se han podido controlar y anular esfuerzos económicos autónomos de diversas comunidades en la región, en beneficio de intereses poderosos. Todo mientras no se logra cumplir con los objetivos oficiales de frenar la droga y sus consecuencias.

“No creo que la guerra contra las drogas es un fracaso, tiene un propósito diferente al anunciado”, concluyó Chomsky. “El problema de las drogas en América Latina está aquí en Estados Unidos. Nosotros suplimos la demanda, las armas, y ellos (en América Latina) sufren”.

“Pero justo en torno a este asunto, por el creciente cuestionamiento de la política antinarcóticos estadunidense, como el de las relaciones con Cuba, se expresa una creciente autonomía de América Latina frente a Washington”, indicó Chomsky.

“Estados Unidos ya no decreta en América Latina ya que la región determina cada vez más su propio futuro, tal como se manifestó en la última Cumbre de las Américas”. Ahí, dijo, no se pudo adoptar una declaración final por falta de unanimidad. Ante un abrumador apoyo para la inclusión de Cuba en las cumbres futuras, sólo Washington y Ottawa se opusieron; igual, ante cada vez más consenso sobre la despenalización de las drogas, solamente hubo dos objeciones, las mismas de Washington y Ottawa.

“Se tiene que reconocer que algo notable ha sucedido en América Latina: los días en que Estados Unidos imponía su voluntad sobre el hemisferio ya están muy en el pasado. Indicó que esto aún no se registra por los medios de comunicación estadunidenses, y que todavía no se entiende que las cosas han cambiado”.

“Además, también hay un cambio en la conciencia popular dentro de la región, marcada por la elección de Inacio Lula da Silva, de Ollanta Humala, de Evo Morales y otros, donde las mayorías están instalando como líderes a gente como ellos, y no a las élites educadas en el extranjero y provenientes de la clase dominante. A la vez, los procesos de integración regional, y la creciente exclusión de Estados Unidos en estos, son otra muestra de una nueva relación”.

Después de décadas de políticas estadounidenses diseñadas para matar la esperanza en América Latina, comentó Chomsky, ahora estamos ante un momento donde esa región ahora está inspirando la esperanza para todos.
___________________________________________________________________________________
Extraído del muro de Alicia Susana Gómez en Facebook
___________________________________________________________________________________
.

Lenguaje, Sufrimiento, y Sentido de Vida - Omar Paladini


Utilizar el lenguaje, utilizar las palabras en forma contundente,

sin la hipocresia de la manipulación y la mentira,

nos permite ir mas alla de la monstruosidad cotidiana y social.


Llamemos a las cosas por su nombre.

No por el nombre dado para disfrazar el sufrimiento cruel

que nos generamos unos a otros por nuestro egoismo estupido.


Egoismo que nos lleva a creer que somos el centro del universo.

Universo que es compartido por todos los seres que nos rodean,

y sin los cuales somos nada de nada,


No somos nada sin los otros,

y seria bueno dejar de ser un poco menos egoistas,

vivir un poco menos dormidos,

ser mas solidarios, mas compasivos con el sufrimiento de los otros,

y quizas nuestra vida mejore, y podamos sentirnos un poco mas felices.


No vivir en vano, inutilmente, quizas valga la pena.
.

Reencuentro - Eduardo Elizalde - 16-05-2012

*
Reencuentro - Eduardo Elizalde

Me siento como un hombre perdido en la cordillera...

una y otra vez busquè el camino,

y sòlo lograba que la belleza que se presuntaba ante mi

me daba màs y màs soledad.

Llegò el frìo... las heladas... y como si fuera un sueño o el comienzo de una locura,

apareció su mano ante mi y me ofreciò un cafè...

en ese instante supe hacia donde debìa ir...

como el àngel de mi guarda

no me habìa abandonado ni de noche ni de dìa.


E.E.2012
.

martes, 15 de mayo de 2012

Incoherencias - Amado Nervo

Para José I. Bandera

Yo tuve un ideal, ¿en dónde se halla?
Albergué una virtud, ¿por qué se ha ido?
Fui templado, ¿do está mi recia malla?
¿En qué campo sangriento de batalla
me dejaron así, triste y vencido?

¡Oh, Progreso, eres luz! ¿Por qué no llena
tu fulgor mi conciencia? Tengo miedo
a la duda terrible que envenena,
y que miras rodar sobre la arena
¡y, cual hosca vestal, bajas el dedo!

¡Oh, siglo decadente, que te jactas
de poseer la verdad!, tú que haces gala
de que con Dios, y con la muerte pactas,
devuélveme mi fe, yo soy un Chactas
que acaricia el cadáver de su Atala...

Amaba y me decías: ,
y murió mi pasión; luchaba fiero
con Jesús por coraza, triza a triza,
el filo penetrante de tu acero.

¡Tengo sed de saber y no me enseñas;
tengo sed de avanzar y no me ayudas;
tengo sed de creer y me despeñas
en el mar de teorías en que sueñas
hallar las soluciones de tus dudas!

Y caigo, bien lo ves, y ya no puedo
batallar sin amor, sin fe serena
que ilumine mi ruta, y tengo miedo...
¡Acógeme, por Dios! Levanta el dedo,
vestal, ¡que no me maten en la arena!


_______________________________________________________________________

Extraído de: http://www.los-poetas.com/l/nervo1.htm#INCOHERENCIAS
_______________________________________________________________________
.

Iconografía del mito de Prometeo - Gregorio Luri Medrano


Toda auténtica mitología (y aquí entenderemos por mito la exégesis del símbolo) pretende no tanto relatar un comienzo como simbolizar aquello que mantiene al presente prisionero del origen.

En la mayor parte de los casos se ha querido preservar esta dependencia otorgándole un carácter tan sagrado como intocable, instaurando castas sacerdotales o chamánicas cuya misión fundamental era blindar la conciencia de la deuda del presente para con el pasado frente a toda crítica.

En Grecia, sin embargo, ocurrió algo bien distinto.

Los griegos no solamente se negaron a refugiar sus mitologemas tras una ortodoxia, sino que, yendo más allá de lo que cualquier otra cultura se había atrevido a pensar, osaron ensalzar la dignidad del sacrilegio.

Esto no quiere decir que en las tierras helenas no existiera ningún ámbito reservado a lo sacerdotal, sino que éste no era ni dogmático ni predominante.

A grandes rasgos podemos establecer, en el mundo griego, dos distintas manetas de enfrentarse al problema de la dependencia del presente para con el origen:

La primera bebe de las fuentes de las tradiciones órficas o de demétricas y pretende mostrar que el hombre lleva en su esencia un rastro divino.

Desde esta perspectiva la labor más alta de una vida será aquella dedicada a revitalizar la presencia de la huella divina latente en el alma del hombre, a ddinamizar un rescoldo casi dormido, pero que es portador de una luz eterna.

La existencia humana, para esta tradición, no sería sino un paréntesis que conviene cerrar de la manera adecuada para dar así apertura a la presencia plena de lo precedente, esto es, de la inmortalidad.

Por lo tanto en esta tradición se postulará la necesidad de sujetar el curso de la vida a unas prácticas determinadas, de acuerdo con algo que se considera normativo y cuyo punto inicial viene marcado por unos determinados ritos iniciáticos.

El no iniciado es el otro, el extranjero, frente al cual el iniciado se siente miembro de una comunidad superior pero en la que existen diferentes grados.

En los superiores el más santo marca, con el testimonio de su vida y la orientación de su palabra, una referencia luminosa.

La deuda del presente para con el origen sólo se salda con la muerte, pero esto es únicamente accesible a quien ha llevado la vida adecuada. Para éste la muerte no es sino un reencuentro con lo que era.

Mientras los mitologemas de la primera tradición apuntan a un origen más tracio que estrictamente helénico, los de la segunda son, a mi modo de vet, los más específicamente griegos y hacia ellos hay que mirar para encontrar una singularidad que, naciendo en Grecia, ha acabado latiendo en el pulso de Europa.

Nos referimos, como ya hemos apuntado, a un grupo de relatos que sitúan el origen de la cultura en un acto sacrílego.

Dicho esto así bien pudiera pensarse que no tienen nada de original.

También el Génesis por ejemplo, sitúa el origen de la cultura en un acto de rebeldía contra el mandato divino.

Pero lo que separa radicalmente los mitos griegos de todos los demás es que no solamente se limitan a contar el sacrilegio, sino que se atreven a ensalzar el gesto sacrílego.

Actuando de esta manera, una tradición semejante no puede pretender proteger su palabra tras el amparo de una dogmática sin traicionarse a sí misma pues, de hecho, lo que está diciendo es que todo acto de rebeldía es capaz de fundar cultura.

Sin duda el grupo de mitos que mejor recogen la dignidad del sacrilegio son los engarzados en tomo al mitologema de Prometeo.

La cultura occidental es deudora de estas dos tradiciones míticas, de forma que no sería descabellado proponer una historia de la misma que recogiera la sucesiva dominancia de una o de otra, en un movimiento de sístole-diástole que ha venido conformando, a lo largo de los siglos, eso que hemos llegado a ser.

En estas líneas nos detendremos a considerar únicamente —y de forma necesariamente sucinta— uno de estos movimientos, el narrado por el mitologema de Prometeo, intentando recoger, a partir de su evolución iconográfica, algunos de los símbolos que conforman nuestra cultura.

Pero antes de entrar en esta cuestión parece pertinente detenernos a señalar alguna de las características propias de este mitologema.

El mito de Prometeo desarrolla una perspectiva etiológica del origen de la cultura, no de su salvación.

No puede ser de otra manera: si la cultura humana está encadenada a su origen, es decir, es deudora de una revuelta y está vitalizada por la rememoración de este acto fundador, entonces la humanidad se caracteriza por su sujeción al origen.

Es, en este sentido, un mito radicalmente antiutópico. Incluso cuando, sobre todo a partir de Plotino, la iconografía de Prometeo adquiera una dimensión escatològica, tendrá siempre una referencia individual, nunca colectiva.

Es cierto que Marx hablará del titán como del primer mártir del proletariado pero no puede dejar de reconocer el carácter individual de su rebeldía.

El mito nos cuenta que hubo un momento, anterior a toda cultura, en el que una humanidad prepolítica se sentaba en la misma mesa que los dioses a consumir manjares abundantes recolectados sin esfuerzo.

En aquel tiempo previo al origen no había preocupaciones, ni trabajo, ni dolores, ni muerte. Ni tan siquiera había nacimientos, pues la mujer aún no había sido creada.

El mito realiza un elogio del paraíso en el que la loa a la inocencia se confunde con la añoranza de una absoluta indolencia. En el paraíso no hay lenguaje, ni técnica, ni esperanza, ni vergüenza, ni justicia. Lo único que hay es, de hecho, la tutela directa de los dioses sobre unos hombres radicalmente menores de edad.

Llega el día, sin embargo, en el que el hombre decide realizar el trueque más trascendental de su historia: cambia felicidad (y minoría de edad) por humanidad (y mayoría de edad).

La mera expresión de este deseo pone en marcha una nueva forma de vivir que sólo ahora merece plenamente el título de existencia. Este es el sentido del sacrilegio prometeico. Prometeo ha introducido la cultura donde sólo había naturaleza o, si se quiere, ha hecho emerger la ironía donde sólo había cinismo.

El habitante de la naturaleza es el sátiro, eternamente inocente, porque es ajeno a todo sentimiento de culpa.

El de la cultura es el hombre.

Mientras el primero sólo tiene descendientes, para ser hombre se ha de manifestar la voluntad de optar por una herencia:

la del sacrilegio.

Al hombre lo hace hombre la cultura, que no es sino la capacidad para recibir con aquiescencia sentimental cualquier gesto de traspasar una frontera.

Otra cosa distinta es considerar si la repetición de este gesto es suficiente para desterrar de su interior el sátiro que era o, en todo caso, la añoranza por el sátiro que fue en un tiempo irremediablemente perdido, cuando dejándose llevar por un estado de permanente entusiasmo, sin depender de las sujeciones y límites de la reflexión, como Sileno, tenía junto a sí a la diosa Embriaguez.

El sátiro no es sacrílego, puesto que en nada cree.

El hombre, por el contrario, está condenado a heredar una cultura que, en tanto que le promete una autonomía, le impide encontrar acomodo en la heteronomía.

Si la existencia humana está modelada de esta manera, esa misma existencia le obliga a renunciar a todo mundo dado a su medida.

La repetición del gesto prometeico, tanto si toma la forma de una revuelta social, de un sofisticado ritual cultural, o de una ofrenda en un altar (a partir de Prometeo todo altar no es sino la presencia de una mesa vacía anteriormente frecuentada por hombres y dioses, unidos en la común celebración de un banquete), es una apuesta por mantener viva la voluntad de ir más allá de lo dado.

Es decir, de renunciar definitivamente a todo lo dado a medida.

La cultura humana es paralela, por lo tanto, a un movimiento de retirada de los dioses y, al mismo tiempo, esta retirada permite pensar la condición humana desde la categoría de la autarquía.

Sólo tiene sentido interrogarse por el poder del hombre si su obra es capaz de manifestar una autonomía, de crear cultura.

Es decir: la retirada de los dioses no abandona al hombre a la indigencia, sino que, bien al contrario, es condición necesaria para que surja la pregunta por el cuidado de sí.

Este conjunto de rasgos propios del mito de Prometeo no pretende agotar su capacidad para dar que pensar. Parece evidente que el mito, en tanto que exégesis del símbolo, sólo puede mostrarse, siendo refractario al encorsetamiento a que lo somete, inevitablemente, la explicación articulada con criterios lógico-deductivos. Sin embargo es posible que hayamos conquistado una perspectiva adecuada para detenernos, a continuación, en la recepción cultural de su iconografía y, más en concreto, en la que hace referencia al fuego, el martirio y la técnica.


El fuego

El fuego que roba Prometeo del Olimpo es, según las más antiguas versiones del mito (sobre todo la de Hesíodo), una llama diminuta.

La llama, como ha puesto magníficamente de manifiesto Gaston Bachelard, es, entre los objetos del mundo que convocan al sueño, uno de los más grandes productores de imágenes.

Representa la verticalidad, el proceso ascensional, el claroscuro psíquico, la soledad del soñador...

Toda esta enorme complejidad simbólica se encuentra en el origen del mito.

Sus posteriores reelaboraciones no harán sino activar lo que ya llevaba en sí de forma implícita.

La llama representa la permanencia del fuego, a pesar de que aquello de lo que se alimenta está condenado a convertirse en cenizas.

En esta dirección el fuego de los hogares tradicionales, como ha visto Fustel de Coulanges, no sólo sirve para preparar alimentos, también se erige en símbolo de la unión de distintas generaciones que han venido a reunirse junto a él.

Aun cuando las anteriores hayan desaparecido, la respuesta a la convocatoria del fuego revive su memoria, permitiendo la pervivencia de lo antiguo en lo nuevo.

De igual manera, el fuego que se guardaba en el recinto más sagrado de Atenas, en el Pritaneo, simboliza la continuidad histórica de la ciudad, al mismo tiempo que la comunión de los ciudadanos en una misma corriente histórica que salvaguardaba su identidad frente a la erosión del tiempo.

Aún seguimos siendo deudores de esta ligazón simbólica entre llama y pervivencia de la memoria.

La llama y la voz son las dos más antiguas tecnologías de la copertenencia humana. Allá donde hay fuego los hombres se congregan a contar historias y, a la inversa, allá donde los hombres se congregan, acaba apareciendo el fuego como centro de la reunión.

En cierta manera este doble gesto reproduce el calor afectivo que envuelve física y psíquicamente la relación entre la madre y el hijo.

De forma contraria, la soledad, tal y como se presenta, por ejemplo, en la inmensa mayoría de los cuentos infantiles, no es sino la pérdida de referencias con respecto a la convocatoria de ese calor/fuego.

En algunas versiones del mito, posteriores a Lucio Accio (nacido hacia el 170 aC), Prometeo roba el fuego directamente de la fragua del dios herrero Hefestos-Vulcano.

Se trata, por lo tanto, fundamentalmente de un fuego técnico, capaz de ablandar, modelar y gestionar la propia naturaleza.

En este sentido simboliza al saber que guía al hacer técnico o, en terminología de Ernst Jünger, a las fuerzas titánicas, a los de hierro.

En la iconografía de los sarcófagos prométeteos romanos, posteriores al siglo tercero de nuestra era, la llama de Prometeo es la de una antorcha (prototipo de toda antorcha olímpica) y, por lo tanto, el fuego que lleva es vicario de otro fuego más fundamental.

Dice un antiguo proverbio árabe que ninguna antorcha puede iluminar su propia base.

Efectivamente, para iluminar la base de un fuego necesitamos de otro y así sucesivamente. ¿Pero existirá una llama capaz de iluminarse a sí misma?

Ya Hesíodo pone claramente de manifiesto que el fuego de Prometeo no es estrictamente idéntico al de Zeus, entre otras cosas porque el fuego del hombre necesita ser permanentemente alimentado.

El hispanorromano Higinio, bibliotecario de Augusto, añadirá que lo que caracteriza al hombre es la necesidad de cuidar del fuego, mientras que los dioses disponen de una llama autosuficiente.

Para los romanos y también para los hombres del Renacimiento y del Barroco este fuego humano es símbolo de su propia razón.

Prometeo, en una tradición que se remonta hasta Apolodoro, habría modelado al hombre con barro. Pero la figura que sale de sus manos está inerte, sin vida.

La capacidad de dar vida al barro o, como dirá Calderón de la Barca en su Estatua de Prometeo, de despertar la razón dormida en el barro, es algo que no está al alcance del titán.

Esta capacidad es exclusiva de un ser superior, la propia divinidad.

En los sarcófagos prometeicos romanos y en algunas versiones literarias del mito, Prometeo, para dar vida a la imagen modelada con barro, robó el fuego de la razón divina. Acercando la llama a la cabeza de la estatua, ésta cobró vida (es decir: vida humana).

Pero entonces, tanto la propia vida como la razón humana no dependen del barro (de la estricta naturaleza) sino de otro principio.

La antorcha ilumina, guía, orienta, ofrece un sentido al barro.

El primer portador de la misma, Prometeo, es el símbolo de la filantropía (esta palabra aparece por primera vez en griego en el Prometeo encadenado, de Esquilo). La luz de su llama es como una estrella filantrópica.

En un sarcófago prometeico del siglo II dC que se encuentra en el Louvre, aparecen juntas la figura de barro modelada por el titán, la antorcha y la estrella. La reproducción del acto de dar vida al hombre al acercarle el fuego de una antorcha se repite en una variadísima iconografía.

Posiblemente quien mejor la representa sea el cuadro de Piero di Cosimo Historia de Prometeo, pintado hacia 1515. En un detalle de la obra aparece el titán esculpiendo en piedra su propio cuerpo con el palo de la antorcha que ha utilizado para traer el fuego a la tierra.

En la medida en que el acto prometeico simboliza la toma de consciència de la figura inerte, este gesto puede explicar la liberación de las cadenas del mismo Prometeo, castigado por Zeus a permanecer ligado a una roca del Cáucaso.

En esta dirección la antorcha, la estrella y la ruptura de las cadenas se encuentran en el origen de una iconografía de la liberación que nos resulta bien próxima.

Por poner algún ejemplo bien diverso remito al lector al cartel de la película Espoir, de André Malraux; al emblema de la Editorial Prometeo, creada por Blasco Ibáñez; a la estatua de la libertad, de Nueva York; a la imagen dorada de Prometeo portando el fuego que se encuentra en las puertas del Rockefeller Center de Nueva York...

Lo que ilumina la antorcha prometeica es, sobre todo, la dimensión de la insatisfacción humana, animándonos a mantener presente la complejidad e irreductibilidad de nuestras esperanzas.

Recordemos que, según Hesíodo, una de las consecuencias de la revuelta prometeica fue la creación de Pandora, quien movida por su curiosidad abrió la tapa de una tinaja en la que estaban guardados todos los males.

Inmediatamente se escaparon la enfermedad, el trabajo, el dolor y la muerte, pero Pandora tuvo tiempo para encerrar a uno en el interior de la tinaja:

la esperanza, que desde entonces habita en el interior de la casa del hombre.

La esperanza es un mal porque pone de manifiesto la finitud humana. Los dioses omnipotentes no la necesitan.

Pero en la medida en que se queda a vivir en la casa del hombre es uno de los componentes de su morar. Es ésta una cuestión permanentemente presente en Camus, quien en una fecha tan significativa como la de 1946, publicó su Prometeo en los infiernos.

Según Camus, lo que Prometeo significa para el hombre de hoy es que la esperanza que nos brinda la oferta técnica ya no puede separarse de la estética.

El hombre demanda, al mismo tiempo, y de forma irrenunciable, tanto oportunidades de felicidad como de belleza.

Nunca podrá contentarse con una si se le niega la otra.

Por lo tanto, «si se tiene hambre de pan y de brezo, y si el pan es lo más necesario, aprendamos a guardar el recuerdo del brezo».


El martirio

Hesíodo nos cuenta que como castigo por el robo del fuego, Zeus encadenó a Prometeo a una columna e hizo que un águila le devorase el hígado durante el día.

Para hacer perdurar el castigo, lo consumido de día volvía a crecer por la noche. Una de las representaciones más antiguas de este tormento es el que aparece en un kylix de figuras negras del pintor Arcesilao (hacia el 560 aC), que se encuentra en el museo etrusco del Vaticano.

En él se muestra a Prometeo junto a su hermano Atlas, siguiendo fielmente la descripción de Hesíodo. El mundo helénico nos ha legado otras imágenes de este castigo, como la que aparece en una copa de figuras negras de estilo cireneo del Museo del Louvre, sin embargo no es un motivo especialmente frecuentado.

Por otra parte durante la Edad Media la imagen del rebelde caído será monopolizada por otro portador de la luz. Lucifer.

Esta situación se prolongará hasta que Milton se atreva a imaginarse, en su Paraíso Perdido, un Lucifer de indudables rasgos prometeicos, ejerciendo de esta manera una decisiva influencia en la recuperación del mito del titán en la literatura y la pintura británicas.

En el continente la fuerza plástica de la imagen del castigo de Prometeo será recuperada magistralmente por Tiziano (1549, Museo del Prado). A lo largo del Renacimiento y del Barroco se confunde con el tormento de Ticío (Ribera, 1632, Museo del Prado).

Evidentemente, si lo que interesaba era reflejar lo dramático del castigo, ambos padecen uno similar. Sin embargo la extraordinaria riqueza simbólica del mito de Prometeo no tardará en imponerse (Jacob Jordaens, Rubens...).

Retengamos la imagen de una persona indefensa desgarrada por un ave rapaz. No es difícil descubrir su adecuación para representar la situación de sumisión extrema del débil frente a la Crueldad caprichosa del poderoso despiadado. La síntesis la realizará Goya en Las Resultas.

En este aguafuerte, una mujer medio muerta, que simboliza al pueblo desangrado tras la guerra, es despedazada por los vampiros del mal gobierno. En 1831 Grandville y Forest publicarán en La Caricature una imagen semejante.

Ahora la mujer, sujeta con cadenas al suelo, es Francia. Las aves que la atacan son cuervos.

El título que ponen a su obra no puede ser más explícito:

Francia devorada por todo tipo de cuervos.

Tanto Goya como Grandville y Forest recogen de esta manera una imagen que había sido ampliamente difundida en las vísperas de la revolución francesa:

la del pueblo liberándose de las cadenas que lo sujetaban a la explotación de los poderosos.

En la iconografía de la izquierda estas imágenes son deudoras del Manifiesto de los plebeyos que Babeuf publicara en Le Tribun du Peuple el 30 de noviembre de 1795. Recojamos algunas líneas del mismo:

Pueblo, despierta a la esperanza, acaba con la desesperación que te sepulta [...].

Despierta a la vista de un futuro feliz. ¡Amigos de los reyes!, perded toda esperanza de que los mallos con los que habéis abrumado al pueblo le sometan para siempre jamás al yugo de uno solo [...].

¡Dominadores culpables!, en el momento en que podéis azotar sin peligro a este pueblo virtuoso con vuestro brazo de hierro, os hará sentir su superioridad, se librará de vuestras usurpaciones y de vuestras cadenas, recuperará sus derechos primitivos y sagrados.

No puede sorprendernos que en el Romanticismo se produzca un amplísimo movimiento de recuperación del mito de Prometeo, fundamentalmente en la versión trágica de Esquilo.

En esta obra encontramos ya latentes gran parte de la simbologia, e incluso del vocabulario, que movilizará tanto a los ilustrados como a los románticos.

En la obra del trágico griego, Prometeo es encadenado para que aprenda a respetar a los dioses y a amar menos a los humanos.

Quien lo encadena es Hefestos, empujado por el Poder y la Fuerza, que son los vigías de ese tirano despiadado que es Zeus. Pero a pesar del castigo el titán no se arrepentirá de lo que ha hecho. Fue consciente, plenamente, de sus actos y no encuentra motivo para renunciar a su filantropía.

Al contrario, está convencido de que en tanto que este sentimiento crezca entre los hombres, los dioses se verán progresivamente más arrinconados entre los muros de su despecho.

« ¿Crees —le dirá Prometeo a Hermes— que levantaré mis brazos rogando a ese dios tan odiado por mí que me libere? Es cosa que no haré en modo alguno.»

Goethe y Nietzsche leerán con admiración estas palabras. A través de la lectura del primero, el segundo se atreverá a anunciar la muerte de los dioses.

Pero el sufrimiento de Prometeo puede leerse también de otra manera:

como la preocupación que acompaña al hombre en su existencia.

Así será visto, genialmente, por Higinio y cuando en el Renacimiento se recupere la mitología clásica, las dos obras pioneras de este esfuerzo, la Genealogia Deorum de Boccaccio (14S6) y la Mitologia de Natale Conti (1551), se mantendrán especialmente atentas a esta lectura. Goethe recurrirá a Higinio en el acto V escena V de la segunda parte de su Fausto.

A través de K. Burdach, Heidegger se detendrá con gran interés en esta imagen. Si Higinio había presentado el ser del hombre como «cura», es decir, como preocupación o inquietud permanente, Heidegger definirá la «Sorge», que traduce aquel término, como el existenciano fundamental.

En las letras hispanas nadie parece haberse sentido más atraído por esta cuestión que Unamuno, que la recogerá con gran intensidad en dos poemas.

El primero es un soneto que titula A mi buitre, el segundo es una extensa composición, que lleva el título de El buitre de Prometeo.

En carta dirigida a Maragall escribirá que esta última composición «es de las más mías».

En ella Unamuno dirige, entre otras, las siguientes palabras al buitre que lo devora, llamado «Pensamiento».


¡Cuánto me quieres, buitre mío, cuánto! ¡Con qué voraz cariño me devoras encendido en deseo de mi cebo! ¡Sangre eres de mi sangre, y es tu carne de mi carne renuevo! 

Me abrazas y me estrechas en tus garras, como en espasmo de fusión suprema;

tiembla mi cuerpo de dolor entre ellas, palpitantes amarras, pero mi alma... mi alma a ti se vuelve, mi verdugo, pues que te debe de su vida el jugo.

Si la preocupación acompaña la existencia del hombre quizás no haya manera de eliminar a una para salvar a la otra.

Como dice el poeta, si la vida es una herida, su curación equivaldría a la muerte.

Ahora bien: hay diferentes grados de preocupación.

Los más extremos son los que, huyendo siempre de lo mediocre, tampoco pueden conformarse con lo bueno, ya que ponen toda su esperanza en la búsqueda permanente de lo mejor.

Pensando en estos últimos, André Gide publicó en 1899 su Prometeo mal encadenado.

Según Gide, de las cadenas es fácil librarse, porque nos sujetan desde fuera, pero del águila no. Al águila la alimentamos nosotros mismos con nuestras esperanzas. El águila es nuestra criatura.

Ahora bien, en la medida en que se alimenta de nosotros, cuanto más firme sea nuestra convicción en un futuro utópico, más famélico será nuestro presente, porque sólo se puede añorar el mañana si no se encuentra satisfacción hoy.

Al águila la alimentamos, precisamente, con esa insatisfacción. La intensidad de su crecimiento no refleja otra cosa que el grado de nuestra incomodidad con lo que somos.

El hombre que tiene un águila no ama a los hombres, sino a lo que los devora. Quizás se muestre permanentemente dispuesto a hacer algo por ellos, pero sólo en la medida en que les tiene lástima.

Sin embargo el Prometeo de Gide es capaz de liberarse de su águila.

Para ello sólo precisará atreverse a vindicar el presente, liberándolo de toda sumisión con respecto a una incierta promesa de futuro.

Cuando Prometeo descubra que el presente debe liberarse a sí mismo, invitará a sus amigos a un gran festín.

Matará y guisará el ave que lo devoraba, que con el tiempo ha llegado a alcanzar un tamaño enorme. Este será el plato al que los convidará.

El banquete es la reconciliación del presente consigo mismo, el descubrimiento de que ninguna hipótesis de futuro puede hipotecar el disfrute del ahora.


La técnica

En Hesíodo la entrega de la técnica prometeica a los humanos está descrita con un vocabulario sorprendente; el de la ocultación y el del engaño. Esquilo añade el concepto de ceguera. En definitiva, lo que nos están queriendo decir es que las técnicas humanas no son completamente diáfanas, ya que ocultan, entre otras cosas, los efectos no previstos que ponen en marcha nuestras buenas (o malas) intenciones (e, incluso, nuestra indiferencia).

Este carácter engañoso de las técnicas humanas puede contemplarse desde muy diferentes perspectivas. Por ejemplo: si el hombre es capaz de desarrollar técnicas es que no es un ser inocente (es decir, tiene unas ciertas responsabilidades con respecto a sus actos), pero si desconoce todo lo que pone en movimiento con sus actos es que no es omnipotente y, por lo tanto, tampoco es completamente responsable. El mundo de la técnica está limitado, de esta manera, por dos fronteras de muy difusos perfiles.

La plural dimensión de la técnica será recuperada por Rousseau en su Discours sur le rétablissement des sciences et des arts, de 1750.

Remitiéndose al mito de Prometeo señala que fue un dios enemigo del reposo del hombre quien inventó las ciencias. Remitiéndose a una de las versiones más antiguas del mito añade que cuando Prometeo robó el fuego de los dioses, un sátiro, admirado y prendido de la belleza de su fulgor, quiso abrazarlo, pero el titán le advirtió: «Ten cuidado, lamentarás la pérdida de tu barba, pues el fuego quema cuando toca».

Herder, Wieland, Goethe, Vicenzo Monti, Hugo von Hofmannsthal... recogerán de diversas maneras esta preocupación roussoniana, pero en la cultura popular contemporánea la obra que más ha resaltado la doble faz de la técnica es el Frankenstein o el moderno Prometeo, de Mary W. Shelley,

La génesis de esta obra no carece de interés. Mary W, Shelley comenzó a escribirla en 1816, es decir, cuatro años antes de que su marido, Percy Bysshe ShelIey, compusiera su grandioso poema dedicado al titán, mientras estaba pasando unas vacaciones en Suiza, junto a Byron, quien, por cierto, dedicará también un poema a Prometeo.

Mary W. Shelley era hija del teórico anarquista W. Godwin y de Mary Wollstonecraft, autora de Los derechos de la mujer, una de las obras precursoras del feminismo. Haríamos bien, en consecuencia, tomándonos en serio la advertencia que la autora de Frankenstein nos dirige en el prólogo:

su propósito no ha sido crear tan sólo un encadenamiento de hechos terroríficos. A ella le mueve el mismo propósito que guiará a su marido en su Prometeo: el de ensalzar las excelencias de la virtud universal. Cosa distinta es considerar si consiguió o no su propósito.

En todo caso lo evidente es que al doctor Frankenstein lo impulsa una indudable voluntad filantrópica. Busca la sabiduría para poder transmitirla generosamente a las generaciones futuras, favoreciendo así a todo el género humano.

Pero será esta misma filantropía la que, paradójicamente, le hará desatender tanto a sus familiares como a sus amigos para dedicarse por completo a la satisfacción de su esperanza: subsanar completa y definitivamente las carencias naturales del hombre.

Si Frankenstein tiene alguna culpa, ésta, indudablemente, no recae en su obra, que nace completamente inocente, sino en el desmedido entusiasmo que ha puesto en su construcción.

Como Prometeo, Frankenstein quiere modelar un hombre, Continuamente hace referencia, al relatar el desarrollo de sus trabajos, al entusiasmo, al acicate irresistible, al ardor apasionado, a la constancia inquebrantable, al empuje irresistible, al frenesí,.. Lo trágico reside aquí en que la obra que ha construido en modo alguno se corresponderá con las expectativas que ha puesto en ella su autor.

La novela narrará, a partir del nacimiento de la criatura de Frankenstein (que como en el tiempo preprometeico hesiódico nacerá sin madre), la constante demanda de reconocimiento que el nuevo ser dirige a un hacedor tan decepcionado como esquivo. «Concededme la felicidad y seré virtuoso.» Esto es cuanto demanda, pero la respuesta que recibirá de su hacedor no puede ser más cruel: « ¡Libra mis ojos de tu inmunda vista!».

Él quería hacer un Adán y ha producido un ángel caído. Por eso el doctor, que ingenuamente se había creído todopoderoso, no puede aceptar el reconocimiento que le brinda su obra y, sobre todo, es incapaz de concederle el suyo.

El continuador de la obra de M. W. Shelley será (proponiéndoselo o no) Hervet George Wells (1866-1946), alumno de T. H. Huxley, amigo íntimo de Darwin y el primer novelista inglés graduado en ciencias.

No es exagerado afirmar que su obra, junto a la de A. Huxley, marca el fin del optimismo en el progreso científico de la humanidad, tal y como había sido postulado por Bacon y Marlowe.

Si leemos La máquina del tiempo (1895), La isla del doctor Moreau (1896), El hombre invisible (1897), La guerra de los mundos (1898), Los primeros hombres en la Luna (1901), Anticipaciones (1901) o Una utopía moderna (1905) no nos será difícil descubrir en todas ellas a unos científicos animados por unos sentimientos semejantes a los que guiaron al doctor Frankenstein, es decir, por un optimismo ilimitado, una ambición ciega y una beatífica filantropía, pero absolutamente incapaces de prever los efectos de sus buenas intenciones.

En las letras hispanas cabe recordar, en la dirección que nos ocupa, a Ramón Pérez de Ayala. En 1924 publicó su Prometeo, donde nos narra cómo un joven perfecto desde todos los puntos de vista, se casa con una joven tan perfecta como él, con el fin de procrear al superhombre, al nuevo Prometeo. Sin embargo, de esta unión perfecta nacerá un niño raquítico, quien, tras una juventud enfermiza e infeliz, sólo será capaz de ofrecer a sus semejantes como don el espectáculo de su ahorcamiento.


El mito de Prometeo y el psicoanálisis

Un mito de una carga simbólica tan extraordinariamente rica como el de Prometeo no podría pasarle desapercibido al psicoanálisis.

Freud se ocupó de él en un pequeño texto titulado Sobre la conquista del fuego. Su hipótesis de partida es que la condición previa para la conquista del fuego habría sido la renuncia al placer de extinguirlo con el chorro de orina, que él considera de intenso tono homosexual.

Freud cree poder legitimar su lectura por la presencia de tres elementos del relato: la manera en que Prometeo transporta el fuego, la índole del acto que realiza y el sentido del castigo recibido.

En su conjunto, lo que el mito pondría de manifiesto sería el rencor de la humanidad instintiva hacia el héroe civilizador, quien habría impuesto, con la cultura, una renuncia a la manifestación libre de los instintos.

El calor del fuego despierta la misma sensación, según Freud, que acompaña a la excitación sexual, mientras que la llama, con su forma y movimiento, nos recuerda el falo.

Aún seguimos hablando del fuego de la pasión o de las llamas que «lengüetean» o «lamen».

Jung tratará de este mito en sus Tipos psicológicos y Bachelard en su Psicoanálisis del fuego.

Para este último, el complejo de Prometeo es el complejo de Edipo de la vida intelectual.

Con respecto a la carga simbólica de la llama, Bachelard desarrolla magníficamente este tema en La llama de una vela.

Pero quizás quien mejor y más fielmente ha desarrollado la hipótesis freudiana ha sido Paul Diel, en Le symbolisme dans la mythologie grecque.

Prometeo crea al hombre con barro, símbolo de lo material, pero para darle vida necesita robar el fuego.

Este fuego no es la luz del espíritu en su pureza, sino su forma utilitaria.

Pero incluso bajo esta forma necesita ser robado.

Representa, por lo tanto, al intelecto reducido. El castigo de Zeus no obedece, en consecuencia, a los celos del dios, sino a su oposición a la trivialización de la luz del intelecto. La llama del hombre no es pura, Pero de su impureza depende su cultura.

Esta llama puede ser técnica, mística u orgiástica.

Prometeo deviene símbolo de la humanidad porque su historia simboliza la historia esencial del hombre:

el camino que parte de la inocencia animal (inconsciente)

y que a través de la intelección (consciente)

y el peligro de sus implicaciones (subconsciente)

se lanza hacia la conquista de la vida superconsciente (Olimpo).

El mismo camino estaría simbolizado en los mitos judeocristianos.

En estos últimos el inconsciente está simbolizado por el paraíso; el consciente por la vida terrenal; el subconsciente por el infierno; el superconsciente por el cielo.

En varios sarcófagos romanos de iconografía prometeica, la figura modelada por el titán se ve completada por Atenea al introducirle en la cabeza una crisálida de mariposa. De esta manera el hombre es un ser de barro que sueña con tener alas. Pero no podrá satisfacer este sueño en vida. En todo caso es una esperanza que queda abierta con posterioridad a su muerte.

Para realzar esto, en esos mismos sarcófagos se representa el alma del difunto con alas de mariposa. Añadamos que Creuzer ha recogido algunas imágenes grecorromanas en las que se representa a un hombre leyendo un libro junto a una calavera sobre la que revolotea, caprichosa, una mariposa.

Dejemos abierto el símbolo. No lo forzaremos con explicación ninguna para dejar libre al lector la aventura de su comprensión.



Anexo. Apuntes para una historia del mito de Prometeo

Las fuentes clásicas del mito de Prometeo son las siguientes:

- Escolio, Iliada 1, 126.
- Hesíodo: Teogonía 50b s.; 571s. Trabajos y días 50 s.
- Esquilo: La tetralogía de Prometeo.
- Platón: Protagoras 321.
- Aristófanes: Las aves.
- Pausanias I, 24, 7; IX, 25, 6; X, 4, 4.
- Higinio: Fábulas 142, 1 14, 144.
- Apolodoro; Biblioteca I, 2, 2 s.
- Apolonio de Rodas: Argonáuticas III, 845.
- Diodoro Sículo, V, 67.
- Luciano: Diálogos de los dioses I, 1.
- Servio: Comentario a Virgilio: Eneida 1, 741 y Églogas VI, 42.
- Valerio Flaco: Argonáuticas VII, 355.
- Estobeo: FlorilegioII, 27.
- Ovidio: Metamorfosis I, 82.
- Juvenal: Sátiras XIV, 35.
- Tzetzes: Comentario a Licofrón 123; 132; 219.


Con respecto a la iconografía de Pandora:

1. En una copa ática de fondo blanco (c. 460 aC, Londres, British Museum) se encuentra entre Hefesto y Atenea, que le ajusta su vestido.

2. En una crátera que se atribuye al pintor de los Nióbidas (c. 460 aC, British Museum) aparece de pie en medio de una asamblea de dioses.

3. Pausanias relata que el nacimiento de Pandora figuraba en la base de la Atenea Parteno de Lidias, en el Partenón.

4. A partir del Renacimiento, la iconografía de Pandora se transforma, por influencia de Erasmo, a resultas de una confusión con la leyenda de Psique.

5. Roso (1530-1540) la dibuja abriendo la caja de los males (París, École des Beaux-Arts).

6. Jean Cousin la pinta con el título de Eva Prima Pandora (1549, París, Louvre).

7. El Greco la esculpe junto a Epimeteo (Museo del Prado).

8. Los neoclásicos, especialmente los ingleses, volverán a prestarle atención. J. Barry la dibuja engalanada, en una asamblea de dioses, dispuesta a cumplir su futuro destino (1791, Manchester, City Art Gallery). H. Howard, influido por los dibujos que ilustran el Hesíodo de Flaxman (grabados por W. Blake y publicados en 3817), retoma los tres episodios principales del relato hesiódico: Pandora recibiendo los dones de los dioses, Pandora conducida ante Epimeteo por Mercurio y Epimeteo abriendo la vasija de Pandora (1834, Londres, Sir John Soane's Museum).

9. Rossetti retomará el motivo misógino de la caja de Pandora (1871, localización desconocida).

10. Paul Klee (1920, col. particular) hizo de La
caja de Pandora en naturaleza muerta un motivo con evidentes connotaciones sexuales.


En cuanto a Prometeo, sus representaciones son mucho más abundantes, en concordancia con su protagonismo mítico;

1. La representación más antigua conocida es la de una ánfora tirrena (c. 550 aC, Florencia, Museo Arqueológico), donde se representa su liberación por Hércules, quien abate con sus flechas el águila que vuela hacia el titán, sentado en el suelo atado a un poste.
2. El motivo de la creación del hombre, conocido ya desde el siglo IV aC, no se representa hasta época más tardía:

2.1. En una piedra grabada (de finales del s. ni aC, Londres, British Museum) vemos a Prometeo reuniendo los huesos de un esqueleto.
2.2. El tema se encuentra de manera mucho más elaborada en el arre romano, en particular en los sarcófagos.

3. La extraordinaria riqueza simbólica del mito de Prometeo será revitalizada en el Renacimiento por Boccaccio y Conti, cuya influencia será recibida por Calderón de la Barca en su Estatua de Prometeo y, en las artes plásticas, por:

3.1. Pierodi Cosimo (c, 1510), que dedica dos paneles al mito. En uno (Munich, Alte Pinakothek) figura la disputa entre Epimeteo y Prometeo, la estatua del hombre recién creado y Prometeo remontando el vuelo hacia el cielo conducido por Minerva. En el otro (Estrasburgo, Musée des Beaux-Arts), Prometeo roba el fuego del carro del sol, da vida al hombre y luego es atado a un árbol por Mercurio.

3.2. Rubens (1577-1640) le dedica dos cuadros: Prometeo encadenado (Museo de Oldenburg) y Prometeo con el fuego (Museo del Prado).

3.3. Otras representaciones son las de Salvador Rosa (1665, Roma, Galleria Nazionale); el Prometeo encadenado de Jacob Jordaens (1593-1678), que se encuentra en el Museo Wallraf-Richartz de Colonia; Jan Cossiers; Tiziano, Prometeo, 1549. Museo del Prado; Ribera; II Domenichino dedica dos frescos al tema, Prometeo y Minerva y Prometeo liberado por Hércules (1602, Roma, Palacio Farnesio); Luca Giordano traza la creación del hombre en su Alegoría de la vida humana (c. 1680, Florencia, Palacio Medici-Riccardi).

3.4. El Romanticismo será extraordinariamente sensible a la simbologia prometeica, que parece perfectamente apropiada para representar una nueva sensibilidad. N. S. Adam le dedica una escultura (1762, París, Louvre); G. Moreau, para quien Prometeo simbolizaba el «gran sacrificio que muere por la humanidad», confiere a su Prometeo fulminado el aspecto de un cristo pagano [c. 1689, París, Museo Gustave Moreau); A, Bocklin nos muestra, en contrapicado, al titán sujetado a una montaña. Su perfil se confunde con los de las rocas y las nubes (1882, Florencia, col. particular).

Al amparo del titán acogerán su pluma Hobbes, Rousseau, Goethe, Shelley, Herder, Vicenzo Monti, Carl Spitteler, Marx... y, tras ellos, Nietzsche, Kafka, Míchelet, A. Gide, Freud, Eugenio d'Ors, Bachelard, Jiinger...

En el ámbito musical merece una especial atención Las criaturas de Prometeo de Beethoven (ballet, op. 43), compuesto en 1880 a petición del coreógrafo italiano Salvatore Vigano. Aunque el texto del ballet nos es desconocido, por diversas informaciones sabemos que celebraba a Prometeo como bienhechor de la humanidad a la que había hecho entrega de la conciencia y de las artes. El argumento ponía en escena dos estatuas, que por la potencia de la armonía se animaban poco a poco y se hacían partícipes de todas las pasiones humanas. Al final aparece por primera vez el tema heroico sobre el que elevará la gloriosa construcción final de la Sinfonía número 3 (Heroica). El Prometeo de Beethoven fue uno de sus primeros éxitos, con más de 20 representaciones en Viena entre 1801 y 1802. En un programa de mano de la época podemos leer lo siguiente:

Este ballet alegórico está basado en el mito de Prometeo. Los filósofos griegos, que conocían el mito, contaron la historia de la siguiente manera: representaron a Prometeo como un elevado espíritu que, encontrando a los seres humanos de su tiempo en un estado de ignorancia, los pulió gracias al arte y el conocimiento y dándoles leyes de buena conducta.

De acuerdo con estas fuentes, el ballet presenta dos estatuas animadas que, bajo el influjo de armonía, son capaces de alcanzar todas las pasiones de la existencia humana. Prometeo las conduce al Parnaso para recibir instrucción de Apolo, dios de las artes...

Sobre la presencia de las estatuas, quizás no sea descabellado suponer una influencia de la comedia de Calderón La estatua de Prometeo. Salvatore Vigano (nacido en 1769) vino a España cuando cumplió los veinte años, donde se casó con la bailarina María Medina. Fue Vigano quien le dio a Beethoven el guión del ballet. Por cierto que más tarde, en 1813, montará otro Prometeo, mezclando la música de Beethoven con La Creación de Haydn, obteniendo un gran éxito en La Scala de Milán.

Otras composiciones musicales dedicadas a este tema son la de Gabriel Fauré (su ópera Prometeo fue estrenada en 1900); Jacques-Élie Halévy (1799-1862), que compone música de escena para el Prometeo encadenado de Esquilo (1849); Franz Liszt (1811-1886), quien entre 1850 y 1855 compuso un poema sinfónico titulado Prometeo; la Cantata para solos, coro y orquesta de Camille Saint-Saens (1835-1921), titulada Las bodas de Prometeo (1867); Alexander Nikolaie-vich Scriabin (estrena Prometeo, sinfonía número 5 en 1910); Cari Orff (Prometeo, ópera estrenada en 1968)...

___________________________________________________________________________________

Extraído de:  http://www.tdd.elisava.net/coleccion/14/songel-es
___________________________________________________________________________________
.

Credo Personal - José Luis Sampedro


Creo en la Vida, Madre Omnipotente,

Creadora de los cielos y de la tierra.

Creo en el Hombre, su hijo,

Concebido en creciente evolución,

Progresando a pesar de los Pilatos

Que inventaron sus dogmas reaccionarios

Para aplastar la Vida y sepultarla.

Pero la Vida siempre resucita

Y el Hombre sigue en marcha hacia el futuro.

Creo en los horizontes del Espíritu

Y en la energía cósmica del mundo,

Creo en la Humanidad siempre adelante,

Creo en la Vida perdurable.

Amén

_________________________________________________________________

Extraído de: http://huelgageneral.gratis-foro.es/t603-credo-personal-jose-luis-sampedro
_________________________________________________________________
.

Comunicación, cultura y diseño: un enfoque sistémico-praxiológico - Wojciech Gasparski- 15-05-2012

*
Comunicación, cultura y diseño: un enfoque sistémico-praxiológico - Wojciech Gasparski


"... Entre nosotros la comunicación siempre es relativa, indirecta e incierta...".
José Ortega y Gasset


Introducción

El problema de la comunicación ha sido estudiado por múltiples disciplinas desde hace muchos años. Podemos destacar entre ellas a la filosofía (ej. Bunge1), la cibernética (ej. Wiener2 y sus seguidores), la sociología (ver Szacki3), la semiótica (ej. Eco4), la semántica (ej. Tondl5), la ciencia de la ciencia (ej. Mirski y Sadovsky6), la psicología (ej. Lindsay y Norman7) y, por supuesto, la ingeniería, sólo por mencionar algunas de las más importantes.

Sin embargo, aún no se ha desarrollado el exhaustivo y satisfactorio modelo sistémico del fenómeno.

En vez de eso, la literatura propone modelos subsistémicos o no sistémicos, a veces declarados sistémicos.
En el presente trabajo nos vamos a limitar a la revisión de las interrelaciones entre comunicación, cultura y diseño.

El enfoque que utilizaremos es el llamado sistémico-praxiológico, porque está basado en la praxiología de Tadeusz Kotarbinski, 8 y en el sistema de filosofía social de José Ortega y Gasset, 9


La praxiología y el sistema de filosofía social

La praxiologia y la filosofía social están sorprendentemente relacionadas. Esto probablemente se debe a que Kotarbinski y Ortega y Gasset eran miembros de la misma generación.

Es muy probable que sus mentalidades intelectuales fueran moldeadas por lecturas iguales o parecidas. Ambos estaban interesados no sólo en la filosofía, sino también en los lenguajes. Ortega y Gasset también era escritor, mientras que Kotarbinski lo era parcialmente respecto a la poesía.

Ambos tenian tendencia a estudiar la filosofía de la tecnología. Conectaron con la praxiología a través de Alfred V. Espinas, el autor de «Les Origines de la Technologie».10

Fue por Espinas que Kotarbinski llamó «praxiología» a su práctica general y, de forma parecida.

Ortega y Gasset estaba familiarizado con el ensayo escrito por el sociólogo francés al presentar sus ideas sobre la tecnología, aunque nunca utilizó el término «praxiología» en su trabajo.

Kotarbinski y Ortega y Gasset difieren en sus vínculos filosóficos.

El primero estaba relacionado con la escuela de filosofía de Lvov-Varsovia, fundada por Kazimierz Twardowski, un profesor de la Universidad de Lvov y alumno de F, Brentano.

El segundo era neo-kantiano y fenomenólogo, especialmente en el último período de su actividad filosófica.

La filosofía de Kotarbinski era analítica, simpatizaba con el positivismo y estaba en contra de la negligencia del evolucionismo respecto de la metodología de las humanidades.
Tanto la praxiología de la Kotarbinski como la filosofía social de Ortega y Gasset estaban orientadas hacia el estudio de la acción humana.

Según Ortega y Gasset, la acción es el destino de los seres humanos.

El español identificó tres fases de la existencia humana:

(1) alteración: el hombre se siente como abandonado entre todas las demás cosas;

(2) vira contemplativa o bíostheoretikós o ensimismamiento: el hombre se retrae de la realidad hacia el fondo de su propio ser para poder producir las ideas de las cosas que lo ayudarán a dominar el mundo;

(3) vita activa o praxis: el hombre vuelve a la realidad para actuar sobre la base de un plan previamente diseñado.
Parece que la idea de la circularidad de las fases debe asumirse respecto a cualquiera de las situaciones prácticas de los seres humanos.

Esto nos recuerda la concepción de las situaciones compulsivas de Kotarbinski, es decir, situaciones en las que la no-acción/alteración no sólo preserva las circunstancias malas que crean una situación, sino que también empeora las condiciones del sujeto en esa situación.

Por lo tanto, el hombre está obligado a repensar la situación, a formular un plan para superarla y, finalmente, a actuar de acuerdo con el plan diseñado. Kotarbinski creía en el progreso y, según él,  las situaciones compulsivas y los esfuerzos de superación eran los motores del progreso.

La idea de Ortega y Gasset sugiere una actitud similar, aunque él declaraba no ser un progresivista. «La cultura —escribió en su trabajo— ha sido siempre la utilización de las dificultades.»11


La concepción de una acción

La acción es la influencia del hombre sobre el entorno material de cosas y demás personas, que está guiada por un plan previamente diseñado por él durante la reflexión y el pensamiento.12

Según la praxiología. una acción es el comportamiento consciente y resuelto del hombre, llevado a cabo según su voluntad.

Los objetivos o propósitos de las acciones son estados de cosas que el hombre considera dignas de ser perseguidas.

Es fácil entender que los objetivos así concebidos son, en realidad, actualizaciones de un propósito superior, que antes hemos identificado como la influencia del hombre sobre el entorno.

Cualquier acción, excepto las más sencillas, necesita una preparación previa que la haga posible o más sencilla.13

Según Ortega y Gasset, «nuestra acción no es la colisión accidental con cosas y otras personas a nuestro alrededor: esto seria un comportamiento inferior al del nivel humano, es decir, una alteración».14

Una interpretación sistémica de una acción debe estar basada en la definición de Bunge de un sistema como un triplete ordenado que consta de composición, entorno y estructura.15

Según esto, una acción es un septeto ordenado de:

agente de la acción (A),

recursos (R),

herramientas (T)

—para la composición de la acción—, entorno (E),

objetivo (G),

criterios de evaluación (K),

método (M)

—para la estructura de la acción—: a = .16

 La preparación de y para una acción está diseñada17 o planificada.18

El diseño y la planificación, aunque naturales, se entienden hoy en día como una forma de pensamiento profesional exteriorizado.
Tanto el pensamiento como la acción son importantes para la supervivencia del hombre, pero deben estar equilibrados.

La sobreestimación del pensamiento crea la «intolerancia o fanatismo cultural», mientras que la sobreestimación de la acción produce «acción pura» voluntaristica.19

Una cultura equilibrada necesita comunicación para comprender mejor al hombre y su sociedad y para la preparación, por su parte, de planes y diseños para poder llevar a cabo acciones más relevantes.


Estratos de comunicación:
De la acción como comunicación a la comunicación para las acciones

«La comunicación es un ingrediente esencial del comportamiento social de todos los animales gregarios», escribió Mario Bunge en el volumen «Exploring the World», en su Treatrise on Basic Philoshofhy.20
¿Qué es la comunicación o, para ser más precisos, el proceso comunicativo?

Es «el paso de una señal (no necesariamente un signo) desde una fuente (a través de un transmisor, a lo largo de un canal) hacia un destino», tal como Umberto Eco define el concepto, añadiendo a la definición el comentario más importante:

«todo acto de comunicación (excepto el proceso de estimulación, por ejemplo) hacia o entre los seres humanos —o cualquier otro aparato biológico o mecánico inteligente— presupone un sistema de significación como condición necesaria.»21
Incluso cuando no estoy siendo gregario, yo (o tú) soy considerado un miembro de la familia de animales gregarios, y recibo señales del mundo en el que vivo.

Este mundo es un sistema compuesto de algo que es importante para mí de prágmata. El mundo de las circunstancias o situaciones prácticas22 es una amplia realidad pragmática o práctica.

Todo tipo de colores, luces y sombras, sonidos, voces y ruidos, la dureza y la suavidad son señales según las cuales nosotros llevamos a cabo nuestra vida.23

Estas señales ¿son sólo estímulos o elementos del más bajo estrato de la comunicación, comunicación entre yo y mi entorno? ¿Entre tú y tu entorno?

Si resulta que yo soy un elemento de tu entorno o tú eres un elemento del mío, para mi tú eres un sistema de acciones y yo lo soy para ti. acciones que cada uno espera del otro, o teme, o ambas cosas.

Esto ocurre porque cada uno da por hecho que el otro es formalmente, constitutivamente peligroso.

No significa necesariamente, sin embargo, que se espera que tus acciones sean malas; incluso pueden ser buenas, pero peligrosas para mi.

Para poderme sentir seguro de tus acciones, intento examinar, experimentar contigo.

Para poder hacerlo me acerco a ti con cautela.

Tú tienes el mismo problema conmigo y haces lo mismo.

Ambos empezamos a llevar a cabo acciones que son esencialmente inútiles en el sentido más común de la palabra.

Se llevan a cabo para probar y comunicar actitudes e intenciones de uno respecto al otro.

Las acciones que conforman el procedimiento o ritual del saludo son un buen ejemplo de este tipo de comunicación.24

Éste es el segundo estrato de la comunicación social. Ésta es la comunicación real, no sólo señales.

Esto ocurre porque el sistema de significación está vinculado al sistema del lenguaje de las acciones25 en una cultura determinada.

Es por esto que la palabra «yo» escrita en una pizarra significa algo abstracto, o nada en absoluto, mientras que el grito de «¡Yo!» es algo muy concreto.
El sistema de significación inherente a las acciones es de naturaleza etimológica. Las costumbres y hábitos son la etimología de las acciones.

«Las palabras tienen su etimología —escribió Ortega y Gasset— no porque sean palabras sino porque son hábitos.»26 Él concluyó que el hombre es una criatura etimológica.

El siguiente estrato de comunicación más elevado es la comunicación por medio del lenguaje.

Es evidente que, desde que se convirtió en humano, en el hombre hay una necesidad de comunicación mucho mayor que las necesidades características de lodos ¡os demás animales.

Esta necesidad resultaba acuciante porque el animal que pronto se convertiría en ser humano tenia «muchas cosas de las que hablar». Hay algo en él que no se dio en los demás animales, concretamente la aparición de su «mundo interior», que necesitaba ser exteriorizado, expresado, […]

el animal que acabó siendo hombre tuvo que originarse gracias al extraordinario desarrollo y sobreabundancia de una función primaria llamada imaginación. [...]

La riqueza interior, ajena a los demás animales, dio vida a la comunidad y un carácter completamente nuevo a la forma existente de comunicación entre los seres humanos, pues la cuestión no era sólo generar y recibir señales relativas a la situación en el entorno, sino manifestar la vida interior que precisaba de una interpretación tentativa.27

Esto dio lugar al nacimiento de una forma mas elevada de comunicación —la comunicación lingüística.
El proceso del descubrimiento del lenguaje es un proceso que no termina nunca:

por eso nosotros, o al menos algunos de nosotros, intentamos crear siempre estratos de comunicación más elevados, más sofisticados.

Esto ocurre porque nuestro conocimiento de la vida en relación con los demás y con nosotros mismos es un conocimiento abierto, nunca lijado y cuyos límites son borrosos.28


Comunicación para el diseño y diseño para la comunicación

Tanto Kotarbinski como Ortega y Gasset vieron al hombre como un tecnólogo. Pues la tecnología es una composición específicamente humana.

Gracias a su habilidad para llegar hasta el fondo de sí mismo, de ensimismarse, el hombre se convirtió en planificador en diseñador de sus ideas sobre cómo cambiar el mundo según sus deseos y voluntad.

Se comunica consigo mismo cuando procesa conocimientos relevantes y. una vez ha diseñado su plan, vuelve a la realidad para imponerlo al mundo exterior y, de esta manera, humaniza la realidad. Para esto se requiere comunicación con los demás.

Ambos son tipos de comunicación: comunicación para diseñar y para llevar a cabo los diseños.


Puesto que hacer diseños es una preparación conceptual de y para las acciones, es de naturaleza informativa y se basa en diferentes tipos de comunicación llevados a cabo por el lenguaje (en el sentido general de la palabra) a través de medios apropiados que, todos juntos, forman o crean un sistema.

Cuanto mejor es el sistema, más relevantes son los planes y/o diseños para la acción.

Por lo tanto, no sólo se necesita comunicación para el diseño, sino una preparación conceptual, es decir, el diseño es necesario para la comunicación.
Planificar y diseñar, así como la toma de decisiones. la programación y otras acciones de naturaleza similar, son. en su carácter más praxiológico, las pre-acciones 29.

Es más. las acciones mencionadas son pre-acciones de un tipo específico.

Son acciones sobre otras acciones y. por lo tanto —al igual que los lógicos diferencian entre lenguaje y metalenguaje—, los praxiólogos las diferencian de las acciones y las llaman metaacciones.

Las metaacciones tienen que ver no sólo con procesar otras acciones, sino con ordenar u organizar acciones, es decir, sus modelos retrospectivos o prospectivos (diseños).

La sustancia de las metaacciones es la información, y estas acciones son:

la adquisición de conocimientos (identificación e interpretación),

la utilización de los conocimientos en los procesos de planificación y diseño,

la transferencia de conocimientos en los procesos de educación permanente.

Los medios técnicos del procesamiento de información son la respuesta al reto de «la comunicación y el diseño».


Conclusiones

Es necesario recordar que la comunicación y el diseño no son tecnologías sin valor que sirven para imponer sobre el mundo lo que nosotros queremos.

Son también, o incluso predominantemente, actividades sociales que dependen de la cultura a la que sirven.

El sino de la cultura y el destino del hombre dependen de que en el fondo de su ser sea capaz de darse cuenta de que la incertidumbre es la única certeza.30

Para la supervivencia no sólo se necesita una cultura. Es preciso introducir cambios en la cultura existente.
No es fácil introducir cambios en una cultura determinada, pero por otro lado, como ya se ha dicho, una cultura es el arte de saber sacar ventaja de las dificultades.

Las dificultades con las que nos enfrentamos son:

la escasez de recursos, la polución del ambiente, las tecnologías sucias, y un mar de necesidades humanas insatisfechas.31

Es por este motivo que muchos intelectuales de diferentes países exhortan a actuar en la creación de una nueva cultura:

Valaskakis,32 Peccei,33 Kostopoulos.34 Estos pensadores abogan por una cultura de diseño de sistemas.35 como se la ha llamado a veces.

Es por esto que la comunicación entre individuos, además de la comunicación global, es tan importante,36

___________________________________________________________________________________

1. Bunge. M.. «Onlology II: A World of Systems», en Treatise on Basic Philosophy. D Reidel. Dordiecht, vol. IV. 1979. pp. 180-181: «Epistemology and Methodology I: Exploring Ihe World», en Treatise un Basic Philosophy, D. Reidel. Dordrecht, vol. V, 198.1, pp, 95-125,

2. Wiener, N, Cybernetics or Control and Communkation in the Animal and lite Machine, M1T Press, Cambridge. Mass., 1948.

3. Szacki,J.. Historia del pensamiento sociológico (en polaco). Polish Scierttific Publ.. Varsovía. 1983, pp. 587, 591-592, 598-599, 613-654.

4. Eco. U.. A Teory of Semiothics, Indiana Universtiy Press. Bloo-minglon. 1976.

5. Tondl. L„ Problema of Semantics. D. Reidel, Dordrecht, 1981.

6. Mirski. E. M.. Sadovsky, W, N., Comunicación en la ciencia contemporánea (en ruso). Progress Publ.. Moscú. 1976.

7. Lindsay. P. H„ Norman. D. A., Human Information Processing: An Introduction to Psycology. Academic Press, Londres. !972.

8. Kotarbinski, T.. Praxiology: An introduction to lite Sciences of Efficient Action. Pcrgamon Press, Oxford. 1965.

9. Ortega y Gasset. 1.. El hombre y la gente, Madrid, 1969 (citado de la traducción polaca de La rebelión de las masas y otros escritos sociológicos. Polio Scienlific Publ., Varsovía, 1982).

10. Espinas, A. V., «Les Origines de la Technologie», Revue Philosophique. París, 1890.

11. Ortega y Gasset. J.. ibid.

12. Id..ibid.

13. Gasparski. .„ «On Praxiology of Preparatory Actions». Int. J. of General Syslems, vol. 13. nº 4, 1987, pp, 346-347.

14. Ortega y Gassel. J.. ibid.

15. Bunge, M„ ibid.. pp. 5-8.

16. Gasparski, W„ «Praxiology», en Systems and Control Enciclopedia: Theory. Technology. Applications. Pergamon Press, Oxford. 19876b p. 3852.

17. Gasparski, W„ Understanding Design; The Praxiological Systemic perspective, Intersystem Publ,, Seaside, CA. I984

18. Nadler, G., The Planning and Design Approach, Wiley. Nueva York, 1981.

19. Ortega y Gasset, J.. ibid.

20. Bunge, M.. ibid.. 1983. p. 97,

21. Eco, U, ibid.. pp. 8-9.

22. Gasparski. W., ibid.. I987 a, pp. 349-350.

23. Ortega y Gassel, J„ ibid.

24. Id ibid .

25. Nowakowska. M.. Lenguaje of Motivation and Language of Actions, Mouton, La Haya, 1973.

26. Ortega y Gassel. J., ibid.

27. Id., ibid.

28. Id., ibid

29. Gasparski. W.. ibid, 1987a.

30. Ortega y Gasset. 1.. ibid,

31. McHale, J.. McHale, M. C Basic Human Needs: A Fammework for Action. Transaction Books. New Brunswick, N. J„ 1978.

32. Valaskakis. K., Sindell. P. S., Smith, J. G.. Fitzpalrick-Martin, I., The Cnnserver Sociery: A Workable Alíernalivefor ihe ín/i/re. Sindell Research Lid.. Montreal, 1979,

33. Peccei. A.. Cenia pagine per I"awenire. A. Mondadori Ed., Milán. 1981.

34. Kostopoulos. X. People o/ Knowiedge berome Revotuttonaries: A Manifesto of Nomocracy, Nomocratia. Estocolmo. 1989.

35. Gasparski, W. ibid, 1989, r>p, 191-209.

36. El presente trabajo ha sido preparado por invitación del doctor Rafael Rodríguez Delgado, fundador y vicepresidente de la Sociedad Española de Sistemas Generales (SESGE), para ser presentado en el Congreso Internacional sobre Sistemas y Medios de Comunicación para el Desarrollo, Madrid. 20-24 de noviembre de 1989.

___________________________________________________________________________________

Extraído de: http://www.tdd.elisava.net/coleccion/5/gasparski-es/view?set_language=e
___________________________________________________________________________________


.

lunes, 14 de mayo de 2012

Querido señor Presidente: es usted un hijo de puta. Usted y sus ministros - España


Esta carta abierta anónima dirigida a Mariano Rajoy, presidente del Gobierno de España, esta dando mucho que hablar por la red.

"... Querido señor Presidente: es usted un hijo de puta. Usted y sus ministros

Se lo digo así, de entrada, porque sé que nunca va a leerme, como nunca lee usted libros, ni nada más que periódicos deportivos como usted mismo ha confirmado, jactándose, como buen español de ser un ignorante. No se engañe, por eso lo han votado tanta gente.

Perdonen los demás el exabrupto, pero es que está demostrado que somos lo que nuestros padres nos han educado, y si usted y sus ministros son como son, es porque sus madres muy bien no lo han hecho. A pesar de los colegios de pago, de pertenecer a la oligarquía de épocas dictatoriales, etc.


Verá usted, señor presidente. Lo que más me molesta no es que usted sea un bastardo malnacido, sino un ignorante, y sobre todo un mentiroso.

Se presentó a unas elecciones diciendo que no haría cosas que ahora hace.

Dijo hace tiempo que la posibilidad de una amnistía fiscal le parecía injusta y absurda, y no ha tardado ni tres meses en recurrir a esta medida de forma injusta y absurda, como señala el diputado de IU Alberto Garzón al que usted y sus secuaces ningunean como a cualquier otro que no sea seguidor suyo.

Ésa es la democracia que ustedes entienden, ignorar a los representantes de la ciudadanía que no les afín.

Usted dijo que la Sanidad y la Educación no se tocaban, y la han tocado pero bien.

A la banca nada, y eso que los grandes expertos en economía señalan que, o le metemos mano a sus amigos de las finanzas, o nos vamos a pique.


Le voy a explicar unas cuantas cosas dado que usted es un ignorante que lee prensa deportiva en lugar de libros de historia, economía o política.

Durante los años 20 hubo gente que tuvo la genial idea de crecer mucho, por encima de sus posibilidades como ahora tienen ustedes tan de moda decirnos.

Tanto que incluso a Churchill, para salir de la situación de postguerra, se le ocurrió revalorizar la libra, lo que trajo bajada de sueldos y aumento de las horas de trabajo.

No sólo no se creció por encima de lo esperado sino que destruyó la posibilidad de crear un modelo sostenible de crecimiento basado en el consumo, lo que permite terciarizar una economía y hacerla verdaderamente competitiva.

Eso es ser un país desarrollado y no ganar mundiales de fútbol.

Cuando llegó la crisis del 29 y la posterior recesión mundial en los 30, en un país tan poco sospechoso de socialista, comunista o lo que ustedes quieran, como EEUU, decidieron adoptar una cosa llamada New Deal, que consistió, entre otras cosas, en subir los sueldos y bajar las horas de trabajo.

Como consecuencia, había más puestos de trabajo para cubrir esas horas de menos, y los que salían de su trabajo lo invertían en consumo, lo que reactivó la economía y permitió al país dar un definitivo empujón hacia arriba para salir victorioso de una Guerra Mundial que libró en tres continentes.


Por si usted no lo sabe, las medidas que está ejecutando han conseguido lo contrario.

Hablo en pasado porque tal vez no lo sepa, pero no hay nada nuevo en los famosos “recortes”. Argentina, Chile, Polonia, Rusia y así hasta un largo etc de países engrosan una horrible lista de fracasos de las políticas neoliberales de Milton Friedman y el Consenso de Washington que desde los 70 llevan intentando hacernos creer que sumergir a un país en el shock económico es una salida a la crisis.

Jamás las medidas de la Escuela de Chicago han funcionado. Jamás un país ha salido de la crisis de esa forma.

Jamás una sociedad se ha beneficiado de ello.

Por el contrario, ha generado suicidios, deterioro del Estado del Bienestar (que ustedes insisten en decir que se ha terminado mientras vemos cómo crece y se desarrolla en otros países de nuestro entorno) y ha destruido el futuro de numerosas generaciones.


Usted miente, señor Presidente, y es sumamente peligroso.

Porque el anterior era un inútil, pero usted es un pirómano en mitad de un incendio.

El otro creía vivir en el País de las Maravillas y usted nos está sumiendo en el País de los Horrores.

Toda política fiscal que no se base en la generación de riqueza, toda medida relativa al empresariado que no atienda prioritariamente a las empresas que cotizan más del 60% de sus ganancias en forma de sueldos e impuestos en España (y no Repsol, que solamente invierte un 20% y ahora la defienden como española; hay empresas extranjeras que reparten más beneficios al conjunto del país), todo lo que no sea alumbrar un futuro basado en la investigación y no en el trabajo precario, es destruir el futuro del país.

A usted y sus secuaces se les llena la boca diciendo que hay que fomentar el emprendedorismo, y en lugar de ello desarrollan un plan basándose en los ideales especulativos de los dirigentes de la CEOE cuyo historial de empresas arruinadas por la especulación de la que ellos salen indemnes mientras el Estado se hace cargo de los parados que dejan es absolutamente bochornosa.

Eliminan de todo plan de emprendedores la posibilidad del emprendedor social y generan únicamente una nueva casta de tiburones amparados en una reforma laboral neofeudal.


Ustedes se olvidan que los países desarrollados como EEUU, Alemania, Francia, etc., invierten entre el 2’6 y el 3’4% del PIB en I+D+I. España no sólo necesita un esfuerzo superior (en torno al 6%) para ponerse a su altura sino que ustedes nos bajan la inversión del 1’3% al 0’9%.

Para entendernos, usted que sólo lee sobre deportes, es la diferencia entre inventar un coche, y fabricarlo. Quien lo inventa tiene los beneficios de todos y cada uno de los coches que se venden. Quien lo fabrica sólo de las unidades que salen de su fabrica.

¿Dónde se inventan los coches? En Alemania, por citar un caso. ¿Dónde se fabrican? En España, Polonia o Rumania. Es evidente de quiénes estamos más cerca, pues.

Al darle el hachazo que usted le ha dado a la investigación nos condena a ser un país de camareros, portaequipajes, y por supuesto de trabajadores poco o nada cualificados que trabajemos para empresas extranjeras a sueldos miserables mientras tenemos la moneda de los países con mejor calidad de vida.

Si seguimos en el euro es para vivir como ellos, no para que ustedes nos hagan vivir como en Botsuana con precios de París.


Usted nos está suicidando económicamente. Tal vez no sepa quién es Paul Kruggman, pero es Premio Nobel de Economía.

Para él es evidente que usted nos miente o no quiere darse cuenta de que no estamos ni siquiera en recesión, sino en fase de depresión, y sus medidas nos hunden cada vez más.

Ha aceptado ser el banco de pruebas del FMI, cuyas medidas ya arruinaron a varios países, pregunte si no por Grecia o Italia donde están fracasando estrepitosamente.

Usted no le dice a la gente que estamos metidos en una III Guerra Mundial cuyas armas no son de fuego, sino que tienen a forma de experimentos socio-económicos, donde los tanques son agencias de calificación de la deuda, donde los países utilizan a los ciudadanos para intereses ajenos a estos, y donde, al final, la gente está muriendo y sufriendo, como en cualquier guerra.

 Usted nos dice que es bueno meter a cuarenta alumnos por clase, que es bueno que haya menos profesores, menos médicos, menos atención sanitaria, y a veces pienso que simplemente usted es gilipollas, que no puede ser que actúe con maldad.

Y créame, lo sigo pensando. Los malos seguramente son otros, usted no tiene la inteligencia suficiente para darse cuenta de todo eso.

Sí la tiene, en cambio, para saber que todo esto puede traer revueltas sociales, agitación en la calle.

Por eso va a aprobar una medida por la cual será terrorismo y condena criminal resistirse a la voluntad del Gobierno expresada en sus brazos de coerción, es decir, al policía.

Como yo le estoy diciendo esto, seguramente me acusará de terrorismo por incitar a la gente a decirle a usted las verdades a la cara.


Señor Presidente, usted no quiere decirlo porque la Führer Merkel le amenaza desde el IV Reich que se ha instalado.

No es una exageración, oiga, que lo dice hasta el Financial Times que como todo el mundo sabe es muy de izquierdas sin duda.

Estamos metidos en mitad de una III Guerra Mundial, vuelvo a repetírselo, y no es una idea únicamente mía, sino de gente de esa que ha estudiado, tiene doctorados, ha dado clase en varias universidades, ha viajado por el mundo, ha leído mucho, mucho, habla varios idiomas, ha vivido diferentes procesos de crisis y recuperación, y a algunos también les gustan los deportes.

Pero también ven que ustedes nos metieron una primera fase de Movimientos Financieros que ahogaron nuestra economía y ahora nos meten en una fase de Posiciones para hundirnos en el shock, en el miedo, en la angustia.



Solo le deseo que si algún día la sociedad se rebela, salimos a la calle, tomamos los poderes públicos, proclamamos una Asamblea Constituyente, convocamos un referéndum sobre la forma de Estado, disolvemos los partidos actuales y los obligamos a refundarse en partidos que atiendan a las ideologías políticas y no a las económicas, establecemos un sistema de elecciones realmente democráticas, nos salimos de la moneda alemana (llamada también euro) y establecemos pactos bilaterales con los países importantes, invertimos en educación e investigación.

Si todo eso pasa y empieza con una mecha que la sociedad enciende.

Si pasa y asaltamos su palacete en la Moncloa, ojalá usted esté ya camino del exilio en Berlín.

O lo va a pasar mal. Muy mal..."

_______________________________________________________________________


“... Los recortes se aceptan por una de las fuerzas mas importantes de la humanidad, el miedo...“
_______________________________________________________________________
_______________________________________________________________________

http://elhombrebizantino.wordpress.com/2012/04/22/el-presidente-del-pas-de-los-horrores/
_______________________________________________________________________
_______________________________________________________________________

Extraído de: http://www.profesorgeohistoria.wordpress.com/2012/05/13/querido-senor-presidente-es-usted-un-hijo-de-puta-usted-y-sus-ministros/
_______________________________________________________________________
.