domingo 19 de febrero de 2012

Ateísmo y edificio - Ernesto H. De Casas - 19-02-2012

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Ateísmo y edificio - Ernesto H. De Casas

Esto del ateísmo militante o practicante no deja de ser una novedad, quizás como reacción a siglos de excesos de las religiones hay quien propone el ‘derecho a ser ateo’ con plenos poderes. La vez pasada fue aquello del autobús con el cartel que decía “quizás Dios no exista”, patrocinado por una asociación atea inglesa que defiende el pleno derecho a no creer.

Ahora es un escritor suizo, quien nos habla de ello. Alain de Botton (Zurich 1969); ha presentado un reciente libro titulado Religión para Ateos, que figura en la lista de los más vendidos en la clasificación de ensayos del Reino Unido y próximamente a editarse en España. Bien, este autor no se conforma solo con escribir, quiere edificar. Asegura contar con la donación de medio millón de libras y un terreno cedido para erguir un templo destinado a los ‘no creyentes’. ¿Por qué no? ¿Por qué abrían de ser los templos siempre dispuestos para creyentes y a una cierta deidad? De ninguna manera, ahora también habrá un lugar para no creer y no deidad. Además estaría en medio del centro financiero londinense (es decir, casi mundial), que me parece una zona de creyentes con mucha fe en la deidad universal de los ‘Business’. No es mala idea hacer otro tipo de templo por aquí, que no será fácil - recordemos que en la zona 0 de Manhattan se quiso hacer una mezquita y surgieron no pocas resistencias - El edificio seria como una especie de torre muy alta, de casi 50 metros, hueca y sin techo, para que el que ingrese sienta su humanidad plena y experimente el rayo de luz que llegara desde lo alto… Visto de fuera es un monolito, símbolo de estudio y reflexión.

El autor concibe así las cosas, vive en esa ciudad y afirma que como “genuinamente ateo” necesita un espacio para meditar, agradecer a la vida o experimentar el asombro. Su perspectiva es más amplia, pues alega - declarando a The Guardian - que así como hay templos (edificios) dedicados a figuras religiosas, también podrían haberlos dedicado a cosas buenas, como el amor, la amistad, la quietud, la perspectiva… Además se ubica como cítrico a otros ateismos, como el destructivo, de Chirstopher – Cristoforo – Hitchens (Dios no es bueno) o Richard Dawkins (El espejismo de Dios) ya que considera que hay mucha gente no creyente no tiene que ser agresiva con otras religiones o creencias (los ecos nietzscheanos siguen repercutiendo…)

Al respecto, este ultimo autor, científico darwinista, ya ha contestado aduciendo que ‘los ateos no necesitamos templos’. Y por supuesto el proyecto ha provocado reacciones enfrentadas en líderes religiosos, pero un importante reverendo anglicano se muestra muy a favor de la idea pues entiende que un templo así es admitir ‘que somos algo más que polvo’ aunque no sea por vía religiosa. El reverendo Picher, que así se llama, propone además una denominación a esta corriente: “ateismo constructivo”.Pero el autor de la idea prefiere no usar etiquetados. Entiende que las religiones, como formas organizadas, han tenido sus excesos pero también sus cosas positivas, en cambio el ateismo tiene ideas interesantes pero no ha sabido como difundirlas.

Hay carencias en la sociedad laica, cosas que se van perdiendo, asegura. Siguiendo la idea de los antiguos templos a la razón, o edificios de perfil humanista, el templo a la perspectiva es un intento de llenar un vacío en una megaciudad, como Londres, en donde hay miles de ateos y agnósticos que no tienen un sitio referente… Es una muy buena observación. No hay referencias claras aún, a esta espiritualidad distinta que emerge ahora. Su anhelo es poder empezar las obras a finales del 2013 con el permiso de la muy exigente autoridad municipal londinense. Sin duda es otro indicador de la nueva espiritualidad que brota en nuestro tiempo y va sumando riqueza al abanico de formas diversas que aparecen y se multiplican. _____________________________________________________________________________________________________________________________

Extraído de: http://pressenza.com/npermalink/ateismo-y-edificio
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El Sistema - Eduardo Galeano - 16-02-2012

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El Sistema - Eduardo Galeano

Los funcionarios no funcionan.

Los políticos hablan pero no dicen.

Los votantes votan pero no eligen.

Los medios de información desinforman.

Los centros de enseñanza enseñan a ignorar.

Los jueces condenan a las víctimas.

Los militares están en guerra contra sus compatriotas.

Los policías no combaten los crímenes, porque están ocupados en cometerlos.

Las bancarrotas se socializan, las ganancias se privatizan.

Es mas libre el dinero que la gente.

La gente esta al servicio de las cosas.

Tiempo de los camaleones: nadie ha enseñado tanto a la humanidad como estos humildes animalitos.

Se considera culto a quien bien oculta, se rinde culto a la cultura del disfraz.

Se habla el doble lenguaje de los artistas del disimulo. Doble lenguaje, doble contabilidad, doble moral: una moral para decir, otra moral para hacer.

La moral para hacer se llama realismo.

La ley de la realidad es la ley del poder. Para que la realidad no sea irreal, nos dicen los que mandan, la moral ha de ser inmoral.

Quien no se hace el vivo, va muerto. Estás obligado a ser jodedor o jodido, mentidor o mentido.

Tiempo del qué me importa, del qué le vas a hacer, del no te metas, del sálvese quien pueda.

Tiempo de los tramposos: la producción no rinde, el trabajo no vale.

En el Río de la Plata, llamamos bobo al corazón. Y no porque se enamora: lo llamamos bobo por lo mucho que trabaja.

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Extraído del muro de Ambar Violeta en Facebook
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Y ahora, Neurorreligión - Ernesto H. De Casas - 19-02-2012

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Y ahora, Neurorreligión - Ernesto H. De Casas

El artículo (de La vanguardia 30/1/012) se titula ‘El despertar de la Neurorreligión’, nada menos.

Se refiere a esta disciplina en auge, la Neurociencia, aplicada a detectar lo que registra el cerebro durante actividades religiosas como orar, rezar y demás; pero también, al meditar, que no es algo necesariamente religioso, con lo cual hay un debate en la terminología.


Porque el cerebro se ‘enciende’ en zonas inhabituales con estas actividades, digamos, ‘espirituales’, no restringido a lo religioso, lo que es de mucho interés constatar. La articulista (María-Paz López) dice “…los científicos investigan que ocurre ahí dentro (del cerebro) en momentos de honda espiritualidad", dedicando no pocos esfuerzo y después publican sus observaciones, con todo del debate que eso conlleva.

El caso es que en los EEUU usan el término ‘Neuroteología’ para este campo, algo que en Europa no reciben con acuerdo.

Como se ve en libros de expertos, como ‘Dioses, creencias y neuronas’, del biólogo R.M. Nogués, que es de divulgación, y no ve atinada dicha denominación, porque quiere decir, etimológicamente, el estudio de dios, y sus derivados, así neuroteología seria como - y si acaso -, el cerebro capta a Dios… en cambio el campo neurológico de la ciencia sí puede ver la respuesta cerebral con la actividad religiosa, que es, una actividad humana, a lo que se aplica este campo del saber.

Otro estudioso, F. Mora habla de ‘neurocultura’, quien es fisiólogo y ha presentado en el 2007 el libro ‘Neurocultura, una cultura basada en el cerebro’, donde sostiene que “todas las culturas son un producto del funcionamiento cerebral y de sus códigos”. Y, sin duda, que desde que el cerebro fue aumentando de tamaño en los homínidos, éstos (nosotros) han (hemos) podido hacer más cosas que deambular buscando alimentos; es más, los especialistas afirman que cualquier actividad humana tiene su concomitancia en una conexión neuronal, en un nuevo enlace, en una actividad de alguna zona cerebral determinada. Y eso es lo que quiere captar la neurociencia.

Pero a la pregunta central de ¿Qué pasa en el cerebro cuando se medita o reza? especialistas como el Dr. A. Newberg, autor de Principios de la Neuroteología, de reciente publicación en EEUU, explica, durante esa tarea, se activa una amplia red de estructuras cerebrales implicadas, como el lóbulo frontal, el sistema límbico, los lóbulos parietales, con sus especificidades. Con una muy interesante aseveración: “Dependiendo de la experiencia concreta, esas áreas pueden encenderse o apagarse”. Conclusiones a las que llega el autor escaneando el cerebro de monjas rezando o monjes budistas meditando, durante años de investigaciones. Donde también encuentran que hay sustancias químicas que explican muchas cosas, como la dopamina y la serotonina.

En fin que el tema se hace muy específico; lo importante a destacar aquí es que el cerebro hace su parte sin que se crea o no en dioses, sino por hacer ciertas prácticas y que seguramente la intensidad de éstas da a quienes las hacen unos registros muy atrayentes, distintos a las actividades cotidianas, por ejemplo.

Así que hay sentimientos e ideas encontradas en estas denominaciones pero, como dicen, la ciencia ha entrado en la era de la post religión (el menos en Occidente) y puede investigar sin las ataduras de otros tiempos (menos mal). Hay observadores que ven que estos son indicadores de actividades espirituales, algo más amplio que lo meramente religioso. Y allí coincido puesto que es una manifestación más de la nueva espiritualidad que se expresa en esta época, ahora en el campo científico. Acuerdan que el místico experimenta bienestar paz, alegría, fervor, con la falta de palabras para expresar lo vivido y después se da lugar a cambios de conducta, algo de sumo interés, y que seguramente a lo que querrá tener acceso mucha gente que simplemente necesite de experiencias inspiradoras en sus vidas (más en esta época convulsa) y descubre, que no ha de buscar mas lejos de si mismo, mientras… los neuroinvestigadores lo constatan.

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Extraído de: http://pressenza.com/npermalink/y-ahorax-neurorreligionx?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+pressenza%2FEYhc+%28Noticias+de+Pressenza+IPA+en+espa%C3%B1ol%29
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Escrito al que hace alusión el texto anterior:

El despertar de la neurorreligión - María Paz López, para La Vanguardia 30/01/2012

Los científicos exploran la relación de cerebro y espiritualidad

Un equipo escaneó los cerebros de monjas rezando y budistas meditando | No se trata de "buscar a Dios en el cerebro", sino de indagar ahí la actividad espiritual.

Cada creyente vive su experiencia religiosa a su manera, y ese misterio personalísimo de relación con la divinidad permanece, las más de las veces, incomunicable para terceros, sobre todo si no comparten su fe. Como tantas actividades humanas, esa emoción acontece en el cerebro, y cada vez más aunque tímidamente, los científicos investigan qué ocurre ahí dentro en momentos de honda espiritualidad. Nace así una nueva disciplina, que los estadounidenses han bautizado como neuroteología, un vocablo que despierta escasas simpatías en Europa.

En España, el libro del biólogo Ramon M. Nogués Dioses, creencias y neuronas (ed. Fragmenta) intenta poner el tema al alcance del gran público. Nogués, defensor de este tipo de estudios, no ve sin embargo atinada la denominación neuroteología. Procedente de las voces griegas theos (Dios) y logos (estudio), la teología es la disciplina consagrada al estudio de Dios y de sus atributos y perfecciones. Por tanto, la neuroteología "equivaldría a investigar si el cerebro capta a Dios, cuando Dios no es captable –alerta Nogués–. En cambio, la ciencia neurológica sí es competente para el estudio de la religión, que es una actividad humana, pues su objetivo es ver qué ocurre en el cerebro en las actividades humanas".

Nogués juzga más acertado hablar de neurorreligión, "una más de las palabras que han entrado en lo que Francisco Mora llama neurocultura". Mora, fisiólogo de la Universidad Complutense y autor en el 2007 del libro Neurocultura, una cultura basada en el cerebro (ed. Alianza), sostiene que "todas las culturas son un producto del funcionamiento último de nuestro cerebro y de los códigos que lo gobiernan", y que "la neurocultura es una reevaluación crítica de las humanidades desde la perspectiva nueva de la neurociencia", según explica por correo electrónico desde la Universidad de Iowa (Estados Unidos), donde se halla como profesor visitante. Brotan así otros enfoques: neuroética, neuroestética, neuropolítica, neuroeconomía... y también neurorreligión.

Yendo al meollo, ¿qué pasa en el cerebro de una persona cuando reza o medita? "Hay una amplia red de estructuras implicadas –responde por e-mail desde Filadelfia el doctor Andrew Newberg, autor del libro Principles of Neurotheology, publicado en septiembre en Estados Unidos–. Están el lóbulo frontal, que nos ayuda a focalizar la mente en la oración; el sistema límbico, que permite experimentar emociones poderosas; y los lóbulos parietales, involucrados en nuestro sentido de nosotros, y en su orientación en el espacio y el tiempo".

Resultado de esa actividad cerebral: "Dependiendo de la experiencia concreta, esas áreas pueden encenderse o apagarse –aclara Newberg–. Así, los lóbulos parietales pueden apagarse cuando una persona experimenta una pérdida del sentido de sí misma, o experimenta un sentido de unicidad con Dios". Newberg llegó a esas conclusiones tras escanear cerebros de monjas rezando y de budistas meditando, y tras investigaciones realizadas años atrás junto al fallecido psiquiatra estadounidense Eugene D'Aquilli.

Las sustancias químicas explican muchas cosas. "La dopamina está implicada en lo agradable, y la serotonina inhibe algunas estructuras del lóbulo temporal –aclara el fisiólogo Francisco J. Rubia, autor de La conexión divina. La experiencia mística y la neurobiología, editado en el 2002 por Crítica–. Cuando la serotonina deja de inhibir la dopamina, se produce una liberación de dopamina, y eso da una sensación de placer y bienaventuranza".

Más aún, añade Rubia: las experiencias místicas suelen venir por estrés (ayuno prolongado, privaciones sensoriales, retiro al desierto...), y el estrés produce una liberación de endorfina, otra sustancia que contribuye al bienestar. Resultado: esa paz del alma que experimentan quienes tienen convicciones religiosas profundas y rezan con devoción. Hay, claro está, vivencias extremas, como las de algunos grandes personajes de la historia de las religiones, que muchos expertos vinculan a la epilepsia. Sería el caso de santa Teresa de Jesús, de san Pablo o de Mahoma.

Para Rubia, ahora profesor del Colegio Libre de Eméritos, la voz neuroteología no es correcta. "La neurociencia no puede aceptar como hipótesis la existencia o la no existencia de seres sobrenaturales, al ser una hipótesis que no se puede comprobar ni falsear –alerta–. La neuroteología implicaría buscar a Dios en el cerebro, cuando se trata de buscar la espiritualidad en el cerebro". Francisco Mora, también autor de El dios de cada uno (ed. Alianza, 2011), señala que en estos estudios "hay muchos sentimientos encontrados" y concluye: "De lo que cabe poca duda es de que nos hallamos en esos prolegómenos de la era de la posreligión, desde donde se avizora que la religiosidad será concebida con recogimiento, pero con un destierro, posiblemente, de lo sobrenatural".

También Newberg arguye que la naciente disciplina no debe considerarse "como una búsqueda de Dios en el cerebro, sino sobre cómo religión y cerebro interactúan". Según él, el lado neurológico debe incluir neurociencia, genética, medicina, antropología, psicología y ciencias sociales; y la parte teológica, espiritualidad, religión, teología y filosofía. Según los expertos consultados, la gente de fe suele interpretar esas estructuras cerebrales espirituales como un resorte colocado ahí por Dios, y los no creyentes tienden a sostener que la neurobiología explica emociones humanas, entre ellas la religiosa. Pero no siempre. Dice Mora: "Incluso ha llegado a compartir mi visión de la religiosidad, la religión y el cerebro un monje benedictino".

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Extraído de: http://www.universitaties.cat/cerebroyespiritualidad_lv
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sábado 18 de febrero de 2012

Madre anoche en las trincheras - Bruma Folk - 18-02-2012

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Madre anoche en las trincheras - Bruma Folk

Madre, anoche en las trincheras,
entre el fuego y la metralla...
vi al enemigo correr,
la noche estaba cerrada.

Le apunté con mi fusil,
al tiempo que disparaba...
una luz iluminó,
el rostro que yo mataba.

Fijó su mirada en mí,
con sus ojos ya vacíos...
¿Madre, sabe a quién maté,
al soldado enemigo?

Era mi amigo José,
compañero de la escuela...
con quien yo tango jugué
a soldados y a trincheras.

Ahora el fuego era verdad,
y a José ya entierran...
Madre yo quiero morir
ya estoy harto de esta guerra.

Y si te vuelvo a escribir
tal vez sea desde el cielo...
donde encontraré a José
y jugaremos de nuevo.

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Extraído del muro Jose Julian en Facebook
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Las Grandes Escuelas Psicológicas - 18-02-2012

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Las Grandes Escuelas Psicológicas

1. Estructuralismo. 2. Gestalt. 3. Funcionalismo. 4. Conexionismo. 5. Psicoanálisis.

6. Reflexología. 7. Conductismo. 8. Psicología Soviética. 9. Humanismo. 10. Cognitivismo.
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1. Estructuralismo

En la primera década del siglo XX, Wundt y su discípulo Tichtener discuten con un grupo de psicólogos de la universidad austríaca de Würzburg acerca del número de elementos últimos de la mente y ciertas condiciones del método de la introspección científica.

El objeto de estudio de esta escuela es la conciencia, mediante la introspección o autoobservación controlada.

La mente o conciencia inmediata no es algo sustancial, sino un proceso. Los elementos simples e irreductibles sobre los que descansa toda la actividad mental son: sensación, sentimiento e imagen.

La escuela de Würzburg distingue un cuarto elemento: las actitudes inconscientes o pensamiento. Esta escuela además enfatiza el carácter activo de la mente, que regula el curso del pensamiento y dirige la decisión.

(Tradicionalmente se venía aceptando que el proceso de pensar, pasar de un contenido a otro, venía determinado por la ley de asociación: por contigüidad, semejanza y contraste.)

2. Gestalt

La Psicología de la Gestalt pone de manifiesto la insuficiencia del elementalismo (reducción de la mente a sus elementos más simples) en el estudio de la percepción.
Rompe, por tanto, con el enfoque asociacionista impuesto por Wundt, al afirmar que: Las propiedades del conjunto (del todo) emergen de alguna manera de los elementos que lo componen, sin que se hayen estas propiedades en los elementos aislados.

El fenómeno psicológico es en sí mismo un "todo" (gestalt) que, cuando se analiza, puede perder el riesgo de perder su identidad , porque las propiedades de las partes sin más no definen las del todo que resulta.

Principios de la Psicología de la Gestalt:

1) Isomorfismo: entre la experiencia y los procesos fisiológicos subyacentes, existe la misma relación que entre un mapa y el territorio que representa (se trata de realidades distintas, aunque el uno sirve como guía del otro).

2) Totalismo: la experiencia se ha de estudiar tal y como se nos ofrece, sin dividirla en sus partes constituyentes.

3. Funcionalismo

Aportaciones de Dewey:

1) Incorporó la psicología al darwinismo: la mente y la conducta son funciones adaptativas, mediante las cuales el el organismo realiza los fines de la supervivencia individual y de la especie.

2) Rechazó el asociacionismo atomista (ya que divide la actividad mental y conductual en unidades artificiales) y la psicología del contenido (es incapaz de reconocer que una misma sensación tiene diferentes significados, dependiendo del contexto conductual).

3) Hace de la acción o conducta el punto central de la psicología.

Como Darwin, James pensaba que lo que la conciencia contiene es menos importante que lo que hace. La función principal de la conciencia es elegir, orientándose siempre hacia un fin, el primero de los cuales es la supervivencia mediante la adaptación al medio ambiente.

Principio básicos de James que influyeron en la posterior psicología:

1) No se produce ninguna modificación mental que no vaya acompañada o seguida de un cambio corporal. Influyó en la actitud básica del conductismo (no podemos ver la mente, sino sólo los cambios corporales; por tanto, estudiemos éstos únicamente).

2) El aparato nervioso no es sino una máquina para convertir estímulos en reacciones. Supone la formulación E-R (estímulo-respuesta), central para la mayoría de los conductistas.

3) Distinguío entre una memoria primaria, o a corto plazo, y una memoria permanente; anticipándose así a la psicología del procesamiento de la información, que desplazó al conductismo.

4. Conexionismo

Leyes del aprendizaje de E. Thorndike:

A) Generales.

1) Ley del efecto: el aprendizaje se mantendrá o no , según las consecuencias que se desprendan de él (refuerzo positivo o negativo).

2) Ley del ejercicio: importancia de la práctica para que se mantengan las conexiones nerviosas y, por tanto, se favorezca el aprendizaje.

Posteriormente, y debido a la influencia del conductismo, afirmaría que el aprendizaje depende fundamentalmente de la motivación (refuerzo).

3) Ley de la disposición: si no existe disposición (motivación) no se producirá aprendizaje, por lo que primero habría que cambiar esa disposición.

Distingue entre motivación antecedente (inicio del aprendizaje) y gratificación subsiguiente (proceso posterior al inicio del aprendizaje).

B) Derivadas.

1) Ley de la respuesta múltiple: se va a favorecer el proceso de aprendizaje si el individuo dispone de un repertorio de respuestas posibles ante una situación concreta.

2) Ley de la preparación: los aprendizajes va escalonados, y los anteriores pueden favorecer los aprendizajes posteriores.

3) Ley de la mutación asociativa: se podría llamar también ley del condiconamiento (en el sentido de Pavlov). En unos terrenos es más fácil de obtener la mutación asociativa que en otros.

4) Ley de la asimilación: los sujetos establecemos conexiones en función de la analogía que tenga el aprendizaje nuevo con situaciones o aprendizajes previos.

5) Ley de la prepotencia de elementos: de los distintos elementos que componen una situación de aprendizaje , el sujeto realiza una globalización y selecciona a partir de ahí la respuesta adecuada.

5. Psicoanálisis

El psicoanálisis constituye un especial tratamiento de los enfermos de neurosis. Pero además de una técnica de tratamiento constituye una teoría de lo psíquico.

En un principio, dos afirmaciones del psicoanálisis fueron principalmente las que causaron mayor extrañeza y desaprobación general. Éstas nos servirán para resumir la teoría del psicoanálisis:

1) Los procesos psíquicos son en sí mismos inconscientes, y los procesos conscientes no son sino actos aislados o fracciones de la vida anímica total.
Existe pues un sentimiento, un pensamiento y una voluntad inconscientes.

 Esta última constituye todo un sistema de segundas intenciones. Poseemos la ilusión de una libertad psíquica, y no queremos renunciar a ella. Todo lo psíquico pues, posee un sentido, incluido los sueños.

2) Determinados impulsos instintivos, que únicamente pueden ser calificados de sexuales, desempeñan un importante papel en la causación de enfermedades nerviosas y psíquicas y, además, coadyuvan a la génesis de las más altas creaciones culturales, artísticas y sociales.

La cultura ha sido creada obedeciendo al impulso de las necesidades vitales y a costa de la satisfacción de los instintos, y cada individuo que entra en la sociedad humana repite, en provecho de la colectividad, el sacrificio de la satisfacción de los instintos.

Entre las fuerzas instintivas así sacrificadas desempeñan un importantísimo papel los impulsos sexuales, los cuales son aquí objeto de sublimación; esto es, son desviados de sus fines sexuales y dirigidos a fines socialmente más elevados, faltos ya de todo carácter sexual.

En opinión de algunos de los seguidores de Freud, éste estaba exagerando el papel de los instintos sexuales en la génesis de la neurosis y en la vida humana en general.

Según Adler, el carácter neurótico es un comportamiento agresivo-compensatorio que tiene su origen en un sentimiento de inferioridad que pudo ser resultado de las difíciles condiciones de vida infantiles.

Para Jung, la psique resulta de la integración de las experiencias conscientes, el inconsciente personal, que se agrupa en "complejos", y las experiencias colectivas (arquetipos), que se transmiten hereditariamente.

6. Reflexología

Sechenov creyó descubrir los mecanismos reguladores de la conducta.

Estos mecanismos pueden ser inhibidores o intensificadores de la conducta.

Pavlov descubre un procedimiento (el reflejo condicionado) para estudiar la dinámica de la actividad psíquica a la que él llama "actividad nerviosa superior".

Partiendo de la doctrina de Sechenov se dedicó al estudio de los procesos cerebrales fundamentales (excitación, inhibición y desinhibición) y las leyes que expresan la dinámica de éstos (irradiación, concentración, inducción).

Partiendo de estos procesos y sus leyes, explica la tipología (según el predominio de uno sobre los demás), el sueño y la psicopatología (según el nivel de equilibrio de los procesos).

El condicionamiento es una técnica que permite descubrir las condiciones para que ante un estímulo se dé una respuesta que no le pertenece.

Pavlov, en los últimos años de su vida, introdujo en sus investigaciones aspectos cognitivos en el tratamiento del condicionamiento del lenguaje (estímulo con valor de señal) al que denominó "segundo sistema de señales de la realidad".

7. Conductismo

Para el Conductismo la Psicología debe ser ciencia eminentemente práctica, sin nada de introspección, y teniendo como objetivo la predicción y el control de la conducta.

Watson lucha a comienzos de la década de 1910 por una psicología que tan sólo trabaje con variables objetivas y manipulables, para poder controlar científicamente la conducta de los organismos, incluido el hombre.

Tan sólo reconoce aquellos procedimientos que atiendan exclusivamente a las actividades del organismo en cuanto respuestas externas observables a estímulos también observables.

El hombre no es otra cosa que la suma de condicionamientos habidos.

Watson concibe la personalidad como el producto final de nuestros sistemas de hábitos.

Negó la existencia de cualesquiera caracteres o facultades innatos.

Según el conductismo lógico de Hull la conducta de todos los mamíferos opera según las mismas leyes primarias.

 Intentó explicar cómo y por qué los estímulos y las respuestas se conectan. Por ello, Hull postuló la existencia de entidades teóricas inobservables, que intervienen entre el estímulo y la respuesta.

El conductismo de Tolman puede ser definido como un conductismo cognitivo, ya que destacó la importancia de los estados mentales para el proceso de aprendizaje.

Según Skinner y su conductismo radical toda conducta se halla siempre completamente determinada, nunca hay libertad de elección.

Creemos que alguien merece elogios cuando decide libremente obrar bien y merece culpa cuando libremente obra mal.

Sin embargo, para Skinner tanto el elogio como la culpa son igualmente irracionales, dado que toda conducta está determinada por las contingencias de reforzamiento, no por libre albedrío del individuo.

Skinner utiliza el condicionamiento operante, según el cual una respuesta se repite si con ella consiguió el animal el éxito (o placer) deseado.

La probabilidad de una respuesta aumenta o disminuye por lo que pasa inmediatamente después de la misma, siendo este suceso un reforzador positivo o negativo, siendo este suceso un reforzador positivo o negativo, según aumente o disminuya tal probabilidad.

La relación entre la respuesta y lo que sigue es unicamente temporal.

Skinner experimenta con este modelo (E-R-refuerzo) para averiguar cuándo y bajo qué condiciones se refuerza una respuesta y las consecuencias que esto tiene sobre su probabilidad de emisión.

Skinner pone en duda la eficacia del castigo y para eliminar una respuesta indeseable lo hace mediante el no refuerzo o el refuerzo de la respuesta contraria deseada.

8. Psicología soviética

Vygotsky estudia las capacidades humanas, cómo cada uno es capaz de desarrollar una habilidad con las ayudas adecuadas.

Define a la conciencia como el auténtico objeto de la psicología.

Es la propiedad de la materia más altamente organizada (el cerebro).

A nivel ontogenético se desarrolla en el contexto de las relaciones sociales.

Se enriquece y desarrolla porque el sustrato material que lo sustenta está dotado de una enorme posibilidad de modificación funcional que permite que con la experiencia, sobre todo socio-histórica, se formen, a modo de sistemas, nuevos órganos funcionales al establecerse nuevas conexiones cerebrales entre las distintas zonas corticales.

Luria, en sus investigaciones neuropsicológicas, se centra en estudiar el desarrollo de los órganos funcionales del cerebro y también cómo se puede recuperar una actividad perdida a consecuencia de algún traumatismo.

9. Humanismo

Para los psicólogos humanistas el hombre es psicológicamente distinto de los animales.

Es naturalmente bueno y algo en sí mismo.

Cada hombre, además de la naturaleza específica, común a la de otros hombres, posee una naturaleza individual, que es única e irrepetible.

Por ser cada hombre distinto a los demás, como tal debe ser tratado y estudiado.

Se debe evitar por tanto, en lo posible, el uso de esquemas o conceptos preestablecidos, a través de los cuales se puede explicar o interpretar la conducta coincidente de un colectivo pero, en modo alguno, la del individuo como ser diferente que recibe y asimila cada experiencia de una manera típica y personal.

Para la psiquiatría americana imperante la enfermedad es algo así como la existencia de un germen que impide actuar en responsabilidad y, por tanto, la socialización (normalización).

El humanismo pone el énfasis en la posibilidad del hombre de redescubrir su propia personalidad y su autenticidad personal.

Hay dos aspectos importantes que se trasmitieron a través de la filosofía existencial y que retoma la psicología humanista:

1) La aceptación de la parte dolorosa de la existencia (la pelea con el dolor lleva a la angustia, con lo que se produce una reafirmación de que el dolor es malo).

2) Las estructuras sociales son generadoras de enfermedad (la primera de estas estructuras es la familia). La interiorización de las normas educativas derivan hacia estados de alienación (estar despojado de ti, no ser tú).

Para Allport, el rasgo o disposición personal es el elemento clave para comprender a un individuo; cada persona es única, irrepetible y diferente a los demás.

Rogers se centra en el trama de la relación terapéutica (psicólogo-cliente) y parte de la idea de que el individuo tiene dentro de sí mismo recursos suficientes que pueden ser movilizados, con tal que el psicólogo consiga crear un clima adecuado.

Para Maslow la persona progresa al ir superando una serie de necesidades ordenadas jerárquicamente de mayor a menor importancia biológica y de menor a mayor importancia psicológica.

El hombre se realiza cuando actualiza todas sus potencialidades y, en última instancia, cuando sus necesidades prioritarias llegan a ser las de autorrealización (contemplación de la belleza, búsqueda de la verdad y encuentro religioso).

Principios de la Psicología Humanista:

1) El Hombre es más que una suma de partes.

2) El Hombre es la esencia en un contexto humano.

3) El Hombre vive de forma consciente.

4) El Hombre se halla en situación de elegir.

5) El Hombre es un ser orientado hacia una meta.

10. Cognitivismo

El objetivo de estudio de la psicología cognitiva es la actividad humana de un sujeto activo que busca, elige, elabora, interpreta, transforma, almacena y reproduce la información proveniente del medio ambiente o del interior, a la luz de un propósito y que, de acuerdo con ella, planifica, programa, ejecuta y corrige la acción en el proceso (retroacción o feedback) o al término de la misma.

Esta actividad procesadora genera una información adicional a la que proviene del estímulo y es función de múltiples factores de naturaleza cognitiva.

Piaget divide el desarrollo del niño en cuatro estadios, en cada uno de los cuales se produce un tipo distintivo de inteligencia.

Atribuye estas diferentes clases de inteligencia, o formas de conocimiento del mundo, a cambios de estructura lógica de la mente del niño.

Concibió el conocimiento como un conjunto de estructuras cognitivas que permiten al niño adaptarse al ambiente.

Piaget llama a su campo de estudio epistemología genética, o estudio de los orígenes del conocimiento en el desarrollo del niño.

Los psicólogos del procesamiento de la información empezaron a trazar un paralelismo general entre los ordenadores y los seres humanos.

El ordenador recibe input (información del ambiente), procesa y almacena esta información, y después la usa para producir output programado y dirigido a un objetivo.

Los seres humanos pueden también ser considerados de esta manera.

Reciben información a través de los sentidos, esta es procesada y almacenada por el cerebro, que la utiliza para realizar conducta programada y dirigida a un objetivo.

Broadbent aprovechó el lenguaje del procesamiento de la información como lenguaje alternativo para analizar el tema conductista del aprendizaje y el tema mentalista de la atención.

A partir de los estudios de memoria, atención y resolución de problemas ha surgido una nueva psicología cognitiva, organizada toda ella en torno a la idea de que las personas son dispositivos de procesamiento de la información, similares a ordenadores.

Con la aparición del mentalismo se comenzó a hablar de la psicología de la mente humana y sus aspectos creativos.

Para Bransford el conocer la meta modifica la conducta. La mente humana recoge lo que es significativo para ella.

Barlett trabaja sobre la memoria y recupera el concepto de esquema a la hora de encajar los conocimientos en la memoria.

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Extraído de: http://www.terra.es/personal/gonadan/escuel.htm
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Piel - Carmen Perez - Arturo Jaque Rojas - Fátima Vieira

No te buscarè en la ausencia

ni el vacìo..............

la nada tambièn existe!!!!!  
 Carmen Perez

No te busco ni te toco ni te abrazo!...

Estás sin presencia, colmas el espacio, no hay orfandad ni vacío...

La nada también existe; vivo, respiro, floto, me pierdo en sus bifurcaciones!...

Una búsqueda sin-sentido; y plena, a la vez, de sentido:

desentrañar lo que esconde el vacío!...
Arturo Jaque Rojas

Pues en la nada esta tu reflejo.
Fátima Vieira

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Extraido del muro de Carmen Perez (Carmen Irene Pèrez Reyes) en Facebook
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Niveles de trabajo de la conciencia - Ensueños y núcleo de ensueño - Silo - 18-02-2012

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Niveles de trabajo de la conciencia - Ensueños y núcleo de ensueño - Silo

"... Recordando el esquema que planteamos anteriormente, no había más que una estructura, un sistema de estímulos y un centro que daba una respuesta a esos estímulos.

Ese centro luego se especializaba en distintas franjas, eran franjas de actividades de respuesta frente a los estímulos.

Y en­tonces distinguíamos distintos centros, pero sabíamos también que estos centros variaban en la respuesta no sólo por variación de estímulos, sino que variaban en la respuesta por el estado en el cual se encontraban ellos mismos.

A ese estado en el que se encontraban los centros en un momento dado, le llamábamos nivel de trabajo.

Ese nivel de trabajo, por lo tanto, iba modulando la actividad del centro en sus respuestas.

Si el nivel de trabajo era alto, la respuesta hacia el mundo era más eficaz, más manifiesta.

Si el nivel de trabajo era bajo, la respuesta hacia el mundo no era tan eficaz.

En esta estructura encontramos el nivel de vigilia que favorece la ac­tividad hacia el mundo externo.

Por otra parte, encontramos al sueño como un nivel que aparentemente bloquea la respuesta al mundo externo, aún cuando los estímulos parecen llegar plenamente al durmiente.

Y hay un nivel intermedio, el de semisueño, por el cual se transita al conectar y desconectar con el mundo externo.

Hablamos de los niveles de trabajo y nos referimos a ellos como la movilidad interna que tiene la estructura de la conciencia para responder a los estímulos.

Estos niveles tienen su propia dinámica y no se los puede considerar como simples com­puertas que se cierran o abren.

En realidad, mientras se es­tá trabajando en un nivel, en los otros niveles sigue existiendo movilidad con energía más reducida.

Es decir que si nos en­contramos, por ejemplo, en el nivel vigílico, el nivel de sueño continúa trabajando aunque con actividad reducida.

De es­ta suerte, existen fuertes presiones de los otros niveles frente al nivel que se expresa en ese momento.

De este modo, son nu­merosos los fenómenos propios de la vigilia que están afec­tados por fenómenos de los otros niveles y son numerosos los fe­nómenos propios del sueño que están afectados por la ac­ti­vi­­­dad de los otros ni­­veles.

Esto de concebir a los niveles, no como compartimentos estancos si­no como un conjunto de potenciales de trabajo que están en dinámica si­multánea, tiene importancia para luego entender fenómenos que lla­ma­remos de “rebotes” de contenidos, de “presión” de contenidos, etcétera.

Así como existen localizaciones neuroendocrinas que regulan las actividades de respuesta del ser humano (y a los que englobamos con la designación de “centros”), también existen localizaciones que regulan a los niveles de trabajo de la conciencia.

Efectivamente, ciertos puntos envían señales para que se efectúe la actividad vigílica, de semisueño, o de sueño.

A su vez, esos puntos que envían señal, reciben instrucciones de diferentes partes del cuerpo antes de ponerse a disparar sus órdenes, con lo que resulta un circuito cerrado.

En otras pa­labras: cuando el cuerpo necesita del reposo nocturno, sumi­nis­tra datos a ciertos puntos que comienzan a dar sus señales y entonces el nivel de conciencia baja…

No queremos meternos en ninguna de las complicaciones fisiológicas o psicofisio­ló­gicas del caso, sino manejarnos en términos muy generales.

Cuando se van acumulando determinadas sustancias en el cuerpo, o cuando el trabajo cotidiano ha provocado fatiga en el cuerpo, estas sustancias y esta fatiga acumuladas dan señales, suministran señales a un punto que las colecta.

Y este punto que colecta esas seña­les comienza a emitir también sus mensajes con lo cual el nivel de conciencia baja.

Va bajando este nivel hasta que el su­je­to ex­perimenta sueño y entra en ese estado de sueño con lo que comienza la etapa reparadora del circuito.

Por supuesto que no se trata sólo de reparar al cuerpo con esto de la “bajada” del nivel de conciencia. La baja del nivel de conciencia va a permitir que se produzcan numerosos fenómenos complejos y no sólo de reparación.

Pero en principio, podemos verlo así. A su vez, cuando el descanso ha hecho su efecto reparador, estos puntos comienzan a enviar señales al punto de control que a su vez emite sus señales para ir provocando el despertar.

También, estímulos externos o fuertes estímulos internos pueden disparar el fenómeno y producirse la subida de nivel aún cuando el sueño no haya cumplido con su efecto reparador. Esto es bien evidente.

Nuestro sujeto está reparando, está descansando, pero una detonación al lado de sus oídos provoca el despertar.

Así que los ciclos se van manifestando, los ritmos se van expresando en estos niveles y tienen su rítmica propia,

pero cuando interviene un fenómeno que rompe los límites de umbral se produce el disparo desde ese centro de control interno y comienza el despertar fuera de ritmo.

En el nivel de vigilia encontramos el mejor despliegue de las actividades humanas. Los mecanismos racionales trabajan plenamente y se tiene dirección y control de las actividades de la mente y del cuerpo en el mundo externo.

En el nivel de sueño, en cambio, los mecanismos racionales se ven muy disminuidos en su trabajo y el control de las ac­tividades de la mente o del cuerpo es prácticamente nulo.

En momentos, el sueño es netamente vegetativo y sin imágenes; en momentos el sueño es como si estuviera bajo el predo­mi­nio total, absoluto, del centro vegetativo y trabajara so­la­men­te esa estructura dando respuestas a estímulos internos.

Ahí no hay imágenes que pueblen la pantalla de la con­ciencia;

se está en un estado tal que llegan datos internos y se “responde” a esos datos también internamente y todo esto lo va haciendo con su automatismo característico, el centro ve­ge­ta­tivo.

Pero luego comienza un ciclo de sueño con ensueños, con imágenes, que más adelante se vuelven a interrumpir co­men­zando otro período sin ellas. Esto sucede cada noche.

De ma­nera que aún en el nivel de sueño, sueño profundo, en­con­tra­­mos un estado plenamente vegetativo, sin imágenes y un estado en donde las imágenes aparecen.

Todo esto tiene sus ciclos y ritmos.

Diferenciamos, por supuesto, entre niveles y estados.

Las imágenes del sueño son muy veloces, tienen fuerte carga afec­­tiva y sugestionan fuertemente a la conciencia.

El material de estas imágenes está tomado de la vida diaria aunque ar­ticulado caprichosamente.

Esto de “caprichosamente” se verá más adelante que no es tan así, ya que llegando al tema de las conformaciones alegóricas y de otro tipo en las pro­­ducciones oníricas, veremos que esto está sometido a un conjunto de leyes bastante precisas.

Pero por ahora decimos que las cosas se articulan caprichosamente.

El sueño sirve para reparar al cuerpo y para ordenar toda la masa de infor­ma­ción recibida durante el día.

Además, sirve para descargar numerosas tensiones físicas y psíquicas.

En el semisueño, se mezclan fenómenos de los otros dos niveles.

Al semisueño se asciende del sueño y a él se llega antes del despertar completo.

También en plena vigilia se desciende al semisueño en los estados de fatiga y se empiezan a verificar las mezclas de niveles.

El nivel de semisueño es pródigo en fantaseos y largas cadenas de imágenes que cumplen con la función de descargar tensiones internas.

El ensueño en vigilia no es un nivel sino un estado, en el que imágenes propias del nivel de sueño o semisueño se abren paso presionando a la conciencia.

Estos ensueños actúan, se manifiestan en la vigilia por presión de los otros niveles.

Ello ocurre con la finalidad de aliviar tensiones.

Pero también los ensueños en vigilia sirven para compensar dificultades de situación o necesidades que experimenta el sujeto.

Esto, en su última raíz, está emparentado con el problema del dolor y ese es el indicador interno y el registro interno que se tiene cuando no se puede expresar el sujeto en el mundo y entonces apa­recen imágenes compensatorias.

Cuando hablamos de fan­taseo o ensueño en vigilia no nos re­ferimos al nivel de semisue­ño,

ya que el sujeto puede seguir realizando sus actividades cotidianas mecánicamente, “soñando despierto”, por así decir.

El sujeto no ha descendido al semisueño o al sueño pro­fun­do;

el sujeto sigue con sus actividades cotidianas pero, sin em­bargo, los ensueños em­piezan a rondar.

Observamos que la mente se traslada de un objeto a otro, ins­tante tras instante.

Que es muy difícil mantener una idea, un pensamiento, sin que se filtren elemento ajenos a ellos, es decir:

otras imágenes, otras ideas, otros pensamientos.

A estos contenidos erráticos de conciencia, los llamamos “ensueños”.

Estos ensueños o divagaciones, dependen de las presiones de los otros niveles,

también de estímulos externos tales como ruidos; olores; formas; colores, etcétera,

y de estímulos corporales como tensión; calor; hambre; sed; incomodidad, etcétera.

Todos estos estímulos internos y externos, todas estas presiones que están actuando en los otros niveles, se manifiestan formando imágenes y presionando al nivel vigílico.

Los ensueños son inestables y cambiantes y cons­tituyen impedimentos al trabajo de la atención.

Llamamos “ensueños secundarios” a aquellos que se dispa­ran co­ti­dia­na­mente y que tienen carácter situacional, es decir, pasajero.

Un in­dividuo que se encuentra en una situación, es sometido a un conjunto de presiones ex­ternas y surgen respuestas de ensueños secundarios;

cambia a otra si­tuación y surgen otras respuestas de ensueños secundarios.

Consi­de­ra­mos a estos como ensueños secundarios o situa­cio­nales porque se dis­pa­ran en respuesta, en compensa­ción de situaciones más o menos precisas.

Pero existen otros ensueños de mayor fijeza o repetición que aún varian­do denotan un mismo clima mental, una misma “atmósfera” mental.

Aquellas imágenes que surgieron por única vez en una situación dada y después desaparecieron son bien diferentes a estas otras imágenes que, aun­que cambiemos de situación, aparecen repetitivamente.

Estos ensueños que no son secundarios pueden cambiar también, a su modo.

Pero tienen permanencia aunque sea en esto del clima mental, tienen un sabor similar.

Como digresión, obsérvese que las palabras que estamos usando son netamente sensoriales.

Hablamos de “clima”, como si fuera táctil la per­cepción de ese fenómeno.

Hablamos de “sabor”, como si se pudiera de­­gus­tar un ensueño…

ya volveremos sobre estas par­ticularidades más adelante.

A veces estos mismos ensueños aparecen en los fantaseos del se­mi­sue­ño y también en el sueño nocturno.

El estudio de los ensueños secundarios y de los ensueños en los otros niveles, sirve para determinar cierto núcleo fijo de divagación que es un fuerte orientador de tendencias psíquicas.

En otras palabras, que las tendencias vitales de una persona, aparte de las condiciones que imponen las circunstancias, están lanzadas a alcanzar esa imagen, ese ensueño fijo que las guía.

Este núcleo fijo se va a manifestar como imagen; esta imagen va a tener la propiedad de orientar al cuerpo, de orientar las actividades en una dirección.

La imagen apunta en una determinada dirección y allá va toda la estructura.

El núcleo de ensueño orienta a numerosas tendencias de la vida humana en una dirección no advertida claramente desde la vigilia

y muchas de las razones que una persona pudiera dar sobre algunas de sus actividades, en realidad están movidas por ese núcleo

y no están movidas por esas “razones”; más bien estas razones son función de ese núcleo.

Consecuen­te­mente, los cambios en el núcleo provocan cambios en la orientación de algunas tendencias personales.

Siempre esta persona sigue buscando cómo satisfacer sus necesidades,

pero siempre este núcleo sigue ponderando la dirección.

En otros casos, el núcleo queda fijado, queda adherido a una etapa de la vida, aunque las actividades generales se vayan modificando.

A este núcleo de ensueño no se lo visualiza sino que se lo experimenta como clima mental.

Las imágenes guían las actividades de la mente y podemos registrarlas pero este núcleo de ensueño no es una imagen;

este núcleo de ensueño es el que va a determinar imágenes compensatorias.

Así pues, el nú­cleo de ensueño no es una imagen sino que es ese clima mental que se experimenta.

El núcleo va a motivar la pro­ducción de determinadas imágenes que, consecuentemente, van a llevar a una actividad.

Ejemplo de núcleo negativo es un permanente sentimiento de culpa, por ejemplo.

Un señor tiene un permanente sen­ti­mien­to de culpa.

Él no ha hecho ninguna cosa reprobable, o sí, pero lo que él experimenta es este estado de culpa, él se sien­te culpable.

Él no tiene ninguna imagen pero experimenta ese especial estado de conciencia.

Tomemos, en otro ejemplo, el sentimiento trágico del futuro. Todo lo que va a pasar va a salir mal. ¿Por qué? No se sabe.

Tomemos al sentimiento con­­tinuo de opresión.

El sujeto está oprimido, dice que “no se encuentra consigo mismo” y siente que las cosas se le vienen encima…

No hay por qué pensar, sin embargo, que todos los núcleos sean negativos.

Los núcleos permanecen fijados durante años, apareciendo los ensueños compensatorios de tales núcleos.

Durante largo tiempo estos núcleos están operando.

Y van dando lugar al nacimiento de ensueños com­pen­sa­to­­rios.

Así, por ejemplo, si el núcleo que presiona constantemente es p­a­recido al sentimiento de abandono,

si este sujeto se encuentra aban­do­nado, si este su­jeto se encuentra desprotegido, si experimenta ese sentimiento de des­pro­tec­ción y de abandono,

es muy probable que surjan en­sueños compensatorios de adquisición, de posesión y que estas imágenes guíen las actividades del sujeto.

Seguramente, esto pasa no solamente en el ámbito individual sino en el ámbito social y en determinados mo­mentos históricos.

Seguramente, en épocas de fractura histórica au­men­tan estas imágenes de posesión desmedida,

porque aumentan los cli­mas de abandono, los climas de desposesión, las faltas de referencias inter­nas.

Los ensueños secundarios dan respuestas compensatorias a estímulos, sean estímulos de situación o de presiones internas, porque su función es la de descargar las tensiones pro­ducidas por estas dificultades internas.

Por tanto, los ensueños secundarios son muy variables pero se observan en ellos algunas constantes.

Se puede advertir que estos ensue­ños giran en torno a un clima particular.

Estos ensueños van variando según la situación, se van expresando de distinto modo, pero tienen algo en común.

Y eso en común que tienen nos hace advertir la presencia de un clima particular que tiene que ver con cada uno de ellos.

Ese clima común que tienen los en­­sueños secundarios delata al núcleo de gran fi­jeza que es el que no gira situacionalmente, sino que es el que permanece en las distintas situaciones.

En uno de los ejemplos mencionados, el sujeto está en una situación que le es sumamente ingrata y piensa que todo le va a salir mal.

Lo cam­biamos a una situación que le es sumamente grata y sigue pensando que todo le va a salir mal.

De manera que aún variando las situaciones, ese clima sigue presionando y sigue disparando imágenes.

Cuando el nú­cleo de ensueño empieza a manifestarse como imagen fija, dicho núcleo co­mien­­za a variar por cuanto su tensión básica ya se orienta en el sentido de la descarga.

Podemos usar una figura explicativa:

al sol no se lo ve cuando está arri­ba, al sol se lo ve en el ho­rizonte, a la salida y a la pos­tura del mismo.

Con el núcleo de ensueño sucede lo mismo:

no se lo ve en plena actividad aún cuando sea más fuerte en su presión.

Se lo ve cuan­do re­cién se origina o se lo ve cuando declina.

El núcleo puede durar años o toda la vida, o mo­dificarse por accidente.

También al variar una etapa vital pue­de cambiar el núcleo.

Si este núcleo, si ese clima fijo ha sur­gido es porque está relacionado con determinadas tensio­nes y al cambiar la etapa vital esas tensiones se modifican considerablemente.

La orien­tación de la vida comienza a cambiar y la conducta experimenta mo­di­fi­ca­ciones importantes.

La orientación de la vida cambia porque han cam­biado esos ensueños que dan dirección hacia los ob­jetos,

y estos en­sueños que dan dirección han cambiado por­que ha cambiado el clima que los determina,

y los climas han cambiado porque ha cambiado el sis­tema de tensiones in­ternas,

y el sistema de tensiones ha cambiado por­que ha cambiado la etapa física del sujeto,

o porque ha surgido un ac­­cidente que ha provocado también el cambio en el sistema de tensiones.

Los centros que hemos examinado en algunos casos dan ór­denes a otros centros.

Aquellos centros voluntarios, como el centro intelectual, da órdenes a las partes voluntarias de los otros centros,

pero no a las partes involuntarias de los otros cen­tros y mucho menos a los centros instintivos, particu­lar­mente al centro vegetativo en su trabajo interno.

Este centro in­telectual no da órdenes y si las da nadie le responde.

No va­ría la presión sanguínea, ni varía la circulación, ni varían los to­nos profundos porque el intelecto dé órdenes.

Es al revés la cosa. Las presiones internas que dan lugar al nacimiento del núcleo de ensueño, están ligadas al funciona­mien­to de los centros instintivos.

Y por ello varían tales núcleos con los cambios de etapa fisiológica, del mismo modo que los accidentes físicos graves logran parecidos efectos.

Así es que no cambian estos núcleos por órdenes recibidas desde el centro inte­lec­tual, por ejemplo,

sino que cambian estos núcleos cuando cam­bia la actividad vegetativa, por lo cual es muy difícil modificar voluntariamente estos núcleos.

Varían tales núcleos con los cambios de etapas fisiológicas.

Hemos dicho, además, que los ‘shocks’ emotivos pueden también formar o modificar un núcleo de presión interna

ya que la parte involuntaria del cen­tro emotivo, según explicáramos, da señales a todos los cen­tros modificándolos en su acción.

Si el ‘shock’ emotivo es intenso puede modificar por mucho tiempo el funcionamiento del centro vegetativo.

Ejemplos hay a mares. Ese ‘shock’ emotivo puede desa­tar, desde ese momento, un nuevo núcleo de presión apareciendo la compensación consecuente.

También los ensueños secundarios habrán de mostrar el surgimiento de un nuevo tema permanen­te, no obstante su variabilidad,

y las búsquedas o las intencio­nes vitales del sujeto se orientarán de otro modo, variando tam­bién su comportamiento en el mundo.

El sujeto recibió un fuerte ‘shock’ y a partir de ese ‘shock’ cambió su vida.

A par­tir de ese ‘shock’ cambiaron sus actividades y sus búsquedas vitales.

Esos ‘shocks’ emotivos pueden actuar con tal fuerza que además provoquen alteraciones serias en algunos pun­tos del centro vegetativo

ya que el centro emo­tivo, en su par­te involuntaria, actúa sobre el centro ve­ge­ta­tivo y lo modifica.

‘Shocks’ que llegan a esos niveles de profundidad emo­ti­va pueden provocar alteraciones serias en algunos puntos del centro vegetativo, apareciendo disfunciones y soma­tiza­cio­nes.

Somatizaciones por acción emotiva, es decir, enfermedades físicas causadas por accidentes emotivos.

Resumiendo

Hemos hablado de los niveles de conciencia di­ciendo que existen puntos corporales desde los cuales se ma­­nejan estos niveles, así como hay otros puntos corporales que manejan los centros.

Estos pun­tos corporales detectan se­ñales y dan señales a su vez para que el nivel de trabajo de esa estructura suba o baje.

Hemos dicho que en el nivel de vigilia las actividades intelectuales se despliegan enormemente.

Que en el nivel de sueño estas actividades disminuyen considerablemente, aún cuan­do las imágenes aumenten en su poder.

Y que en el ni­vel de se­misueño se encuentra esto mezclado.

Hemos diferenciado entre niveles de conciencia y estados en que se puede encontrar un determinado nivel.

Hemos dicho que los ensueños que aparecen en el nivel vigílico son productos de tensiones situacionales o productos de las presiones de los otros niveles.

Así es que los ensueños que aparecen en el nivel de vigilia no son indicativos de niveles, sino que re­flejan estados.

Hemos hablado también de que estos ensueños situaciona­les tienen entre sí algún tipo de relación.

Una relación que no va por la imagen, sino que va por el clima.

Esa relación de cli­ma que tienen los ensueños secundarios entre sí nos per­mite hablar de un núcleo de ensueño.

Este núcleo de ensueño tie­ne gran fijeza y responde a tensiones profundas.

El núcleo va­ría con di­ficultad a lo largo del tiempo,

pero hay de­terminados ‘shocks’ emotivos profundos que lo pueden bom­bardear

y también los cambios de etapa vital provocan modificaciones en él.

Es el núcleo de ensueño el que orienta las tendencias de la vida humana.

Los ensueños secundarios dan respuestas compensatorias a estímulos de situación y están invadidos por el clima del núcleo de ensueño.

Las pre­­siones internas que dan lugar al nacimiento del núcleo de ensueño es­tán ligadas al funcionamiento de los centros instintivos.

Así que estos nú­cleos están ligados fuertemente al centro vegetativo y al centro sexual. Son ellos los que en realidad motivan el surgimiento del núcleo de ensueño..."

Silo - 15 agosto, 1976

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Extraído de: http://www.elmayordelospoetas.net/?p=4166
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jueves 16 de febrero de 2012

Canción del amor sincero - Mario Benedetti - 16-02-2012

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Canción del amor sincero - Mario Benedetti

Prometo no amarte eternamente
ni serte fiel hasta la muerte
ni caminar tomados de la mano
bajo la luz de la luna,
ni colmarte de rosas rojas
ni besarte apasionadamente.

Juro que habrá tristezas,
habrá problemas y discusiones
y miraré a otras mujeres
y vos a otros hombres.

Juro que no eres mi todo
ni mi cielo
ni mi única razón de vivir
aunque te extraño a veces.

Prometo no desearte siempre
a veces me cansaré de tu sexo
y vos te cansarás del mío,
y tu cabello en algunas ocasiones
se hará fastidioso en mi cara.

Juro que habrá momentos
en que sentiremos odio mutuo,
desearemos terminarlo todo
y quizá lo terminemos.

Mas, te digo que nos amaremos,
construiremos, compartiremos
¿ahora si podrás creerme...
que te amo?

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Etraído del muro de Ambar Violeta en Facebook
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miércoles 15 de febrero de 2012

Diccionario del Diablo - Ambrose Bierce - 15-02-2012

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Diccionario del Diablo - [Diccionario. Texto completo] - Ambrose Bierce

A

Abandonado, s. y adj. El que no tiene favores que otorgar. Desprovisto de fortuna. Amigo de la verdad y el sentido común.

Abdicación, s. Acto mediante el cual un soberano demuestra percibir la alta temperatura del trono.

Abdomen, s. Templo del dios Estómago, al que rinden culto y sacrificio todos los hombres auténticos. Las mujeres sólo prestan a esta antigua fe un sentimiento vacilante. A veces ofician en su altar, de modo tibio e ineficaz, pero sin veneración real por la única deidad que los hombres verdaderamente adoran. Si la mujer manejara a su gusto el mercado mundial, nuestra especie se volvería graminívora.

Aborígenes, s. Seres de escaso mérito que entorpecen el suelo de un país recién descubierto. Pronto dejan de entorpecer; entonces, fertilizan.

Abrupto, adj. Repentino, sin ceremonia, como la llegada de un cañonazo y la partida del soldado a quien está dirigido. El doctor Samuel Johnson, refiriéndose a las ideas de otro autor, dijo hermosamente que estaban "concatenadas sin abrupción".

Absoluto, adj. Independiente, irresponsable. Una monarquía absoluta es aquella en que el soberano hace lo que le place, siempre que él plazca a los asesinos. No quedan muchas: la mayoría han sido reemplazadas por monarquías limitadas, donde el poder del soberano para hacer el mal (y el bien) está muy restringido; o por repúblicas, donde gobierna el azar.

Abstemio, s. Persona de carácter débil, que cede a la tentación de negarse un placer. Abstemio total es el que se abstiene de todo, menos de la abstención; en especial, se abstiene de no meterse en los asuntos ajenos.

Absurdo, s. Declaración de fe en manifiesta contradicción con nuestra opiniones. Adj. Cada uno de los reproches que se hacen a este excelente diccionario.

Aburrido, adj. Dícese del que habla cuando uno quiere que escuche.

Academia, s. Escuela antigua donde se enseñaba moral y filosofía. Escuela moderna donde se enseña el fútbol.

Accidente, s. Acontecimiento inevitable debido a la acción de leyes naturales inmutables.

Acéfalo, adj. Lo que se encuentra en la sorprendente condición de aquel cruzado que, distraído, tironeó de un mechón de sus cabellos, varias horas después de que una cimitarra sarracena, sin que él lo advirtiera, le rebanara el cuello, según cuenta Joinville.

Acorde, s. Armonía.

Acordeón, s. Instrumento en armonía con los sentimientos de un asesino.

Acreedor, s. Miembro de una tribu de salvajes que viven más allá del estrecho de las Finanzas; son muy temidos por sus devastadoras incursiones.

Acusar, v.t. Afirmar la culpa o indignidad de otro; generalmente, para justificarnos por haberle causado algún daño.

Adagio, s. Sabiduría deshuesada para dentaduras débiles.

Adherente, s. Secuaz que todavía no ha obtenido lo que espera.

Adivinación, s. Arte de desentrañar lo oculto. Hay tantas clases de adivinación como variedades fructíferas del pelma florido y del bobo precoz.

Administración, s. En política, ingeniosa abstracción destinada a recibir las bofetadas o puntapiés que merecen el primer ministro o el presidente. Hombre de paja a prueba de huevos podridos y rechiflas.

Admiración, s. Reconocimiento cortés de la semejanza entre otro y uno mismo.

Admitir, v. t. Confesar. Admitir los defectos ajenos es el deber más alto que nos impone el amor de la verdad.

Admonición, s. Reproche suave o advertencia amistosa que suele acompañarse blandiendo un hacha de carnicero.

Adoración, s. Testimonio que da el Homo Creator de la sólida construcción y elegante acabado del Deus Creatus. Forma popular de la abyección que contiene un elemento de orgullo.

Adorar, v t. Venerar de modo expectante.

Aflicción, s. Proceso de aclimatación que prepara el alma para otro mundo más duro.

Aforismo, s. Sabiduría predigerida.

Africano, s. Negro que vota por nuestro partido.

Agitador, s. Estadista que sacude los frutales del vecino... para desalojar a los gusanos.

Agua de arroz, s. Bebida mística usada secretamente por nuestros novelistas y poetas más populares para regularizar la imaginación y narcotizar la conciencia. Se la considera rica en obtusita y letargina y debe ser preparada en una noche de niebla por una bruja gorda de la Ciénaga Lúgubre.

Aire, s. Sustancia nutritiva con que la generosa Providencia engorda a los pobres.

Alá, s. El Supremo Ser Mahometano por oposición al Supremo Ser Cristiano, Judío, etc.

Alba, s. Momento en que los hombres razonables se van a la cama. Algunos ancianos prefieren levantarse a esa hora, darse una ducha fría, realizar una larga caminata con el estómago vacío y mortificar su carne de otros modos parecidos. Después orgullosamente atribuyen a esas prácticas su robusta salud y su longevidad; cuando lo cierto es que son viejos y vigorosos no a causa de sus costumbres sino a pesar de ellas. Si las personas robustas son las únicas que siguen esta norma es porque las demás murieron al ensayarla.

Alianza, s. En política internacional la unión de dos ladrones cada uno de los cuales ha metido tanto la mano en el bolsillo del otro que no pueden separarse para robar a un tercero.

Alma, s. Entidad espiritual que ha provocado recias controversias. Platón sostenía que las almas que en una existencia previa (anterior a Atenas) habían vislumbrado mejor la verdad eterna, encarnaban en filósofos. Platón era filósofo. Las almas que no habían contemplado esa verdad animaban los cuerpos de usurpadores y déspotas. Dionisio I, que amenazaba con decapitar al sesudo filósofo, era un usurpador y un déspota. Platón, por cierto, no fue el primero en construir un sistema filosófico que pudiera citarse contra sus enemigos; tampoco fue el último. "En lo que atañe a la naturaleza del alma" dice el renombrado autor de Diversiones Sanctorum, "nada ha sido tan debatido como el lugar que ocupa en el cuerpo. Mi propia opinión es que el alma asienta en el abdomen, y esto nos permite discernir e interpretar una verdad hasta ahora ininteligible, a saber: que el glotón es el más devoto de los hombres. De él dicen las Escrituras que «hace un dios de su estómago». ¿Cómo entonces no habría de ser piadoso, si la Divinidad lo acompaña siempre para corroborar su fe? ¿Quién podría conocer tan bien como él el poder y la majestad a que sirve de santuario? Verdadera y sobriamente el alma y el estómago son una Divina Entidad; y tal fue la creencia de Promasius, quien, no obstante, erró al negarle inmortalidad. Había observado que su sustancia visible y material se corrompía con el resto del cuerpo después de la muerte, pero de su esencia inmaterial no sabía nada. Esta es lo que llamamos el Apetito, que sobrevive al naufragio y el hedor de la mortalidad, para ser recompensado o castigado en otro mundo, según lo haya exigido en éste. El Apetito que groseramente ha reclamado los insalubres alimentos del mercado popular y del refectorio público, será arrojado al hambre eterno, mientras aquel que firme, pero cortésmente, insistió en comer caviar, tortuga, anchoas, paté de foi gras y otros comestibles cristianos, clavará su diente espiritual en las almas de esos manjares, por siempre jamás, y saciará su divina sed en las partes inmortales de los vinos más raros y exquisitos que se hayan escanciado aquí abajo. Tal es mi fe religiosa, aunque lamento confesar que ni Su Santidad el Papa, ni su Eminencia el Arzobispo de Canterbury (a quienes imparcial y profundamente reverencio) me permiten propagarla".

Almirante, s. Parte de un buque de guerra que se encarga de hablar, mientras el mascarón de proa se encarga de pensar.

Altar, s. Sitio donde antiguamente el sacerdote arrancaba, con fines adivinatorios, el intestino de la víctima sacrificial y cocinaba su carne para los dioses. En la actualidad, el término se usa raramente, salvo para aludir al sacrificio de su tranquilidad y su libertad que realizan dos tontos de sexo opuesto.

Ambición, s. Deseo obsesivo de ser calumniado por los enemigos en vida, y ridiculizado por los amigos después de la muerte.

Ambidextro, adj. Capaz de robar con igual habilidad un bolsillo derecho que uno izquierdo.

Amistad, s. Barco lo bastante grande como para llevar a dos con buen tiempo, pero a uno solo en caso de tormenta.

Amnistía, s. Magnanimidad del Estado para con aquellos delincuentes a los que costaría demasiado castigar.

Amor, s. Insania temporaria curable mediante el matrimonio, o alejando al paciente de las influencias bajo las cuales ha contraído el mal. Esta enfermedad, como las caries y muchas otras, sólo se expande entre las razas civilizadas que viven en condiciones artificiales; las naciones bárbaras, que respiran el aire puro y comen alimentos sencillos, son inmunes a su devastación. A veces es fatal, aunque más frecuentemente para el médico que para el enfermo.

Ancianidad, s. Epoca de la vida en que transigimos con los vicios que aún amamos, repudiando los que ya no tenemos la audacia de practicar.

Anécdota, s. Relato generalmente falso. La veracidad de las anécdotas que siguen, sin embargo, no ha sido exitosamente objetada: Una noche el señor Rudolph Block, de Nueva York, se encontró sentado en una cena junto al distinguido crítico Percival Pollard. Señor Pollard --dijo--, mi libro Biografía de una Vaca Muerta, se ha publicado anónimamente, pero usted no puede ignorar quién es el autor. Sin embargo, al comentarlo, dice usted que es la obra del Idiota del Siglo. ¿Le parece una crítica justa?

--Lo siento mucho, señor --respondió amablemente el critico--, pero no pensé que usted deseara realmente conservar el anonimato.

El señor W.C. Morrow, que solía vivir en San José, California, acostumbraba escribir cuentos de fantasmas que daban al lector la sensación de que un tropel de lagartijas, recién salidas del hielo, le corrían por la espalda y se le escondían entre los cabellos. En esa época, se creía que merodeaba por San José el alma en pena de un famoso bandido llamado Vásquez, a quien ahorcaron allí. El pueblo no estaba muy bien iluminado y de noche la gente salía lo menos posible de su casa. Una noche particularmente oscura, dos caballeros caminaban por el sitio más solitario dentro del ejido, hablando en voz baja para darse coraje, cuando se tropezaron con el señor J.J. Owen, conocido periodista:--¡ Caramba Owen! --dijo uno--. ¿Qué le trae por aquí en una noche como ésta? ¿No me dijo que este era uno de los sitios preferidos por el ánima de Vásquez? ¿No tiene miedo de estar afuera?

--Mi querido amigo --respondió el periodista con voz lúgubre-- tengo miedo de estar adentro. Llevo en el bolsillo una de las novelas de Will Morrow y no me atrevo a acercarme donde haya luz suficiente para leerla.

El general H.H. Wolherspoon, director de la Escuela de Guerra del Ejército, tiene como mascota un babuino, animal de extraordinaria inteligencia aunque nada hermoso. Al volver una noche a su casa el general descubrió con sorpresa y dolor que Adán (así se llamaba el mono, pues el general era darwinista) lo aguardaba sentado ostentando su mejor chaquetilla de gala.

--¡Maldito antepasado! --tronó el gran estratega-- ¿Qué haces levantado después del toque de queda? ¡Y con mi uniforme! Adán se incorporó con una mirada de reproche, se puso en cuatro patas, atravesó el cuarto en dirección a una mesa y volvió con una tarjeta de visita: el general Barry había estado allí y a juzgar por una botella de champán vacía y varias colillas de cigarros, había sido amablemente atendido mientras esperaba. El general presentó excusas a su fiel progenitor y se fue a dormir. Al día siguiente se encontró con el general Barry, quien le dijo:--Oye viejo, anoche al separarme de ti olvide preguntarte por esos excelentes cigarros. ¿Dónde los consigues? El general Wotherspoon sin dignarse responder se marchó.

--Perdona por favor --gritó Barry corriendo tras él--Bromeaba por supuesto. Anda, si no había pasado quince minutos en tu casa y ya me di cuenta que no eras tú.

Anormal, adj. Que no responde a la norma. En cuestiones de pensamiento y conducta ser independiente es ser anormal y ser anormal es ser detestado. En consecuencia, el autor aconseja parecerse más al Hombre Medio que a uno mismo. Quien lo consiga obtendrá la paz, la perspectiva de la muerte y la esperanza del Infierno.

Antiamericano, adj. Perverso, intolerable, pagano.

Antipatía, s. Sentimiento que nos inspira el amigo de un amigo.

Año, s. Período de trescientos sesenta y cinco desengaños.

Apelar, v. i. En lenguaje forense, volver a poner los dados en el cubilete para un nuevo tiro.

Apetito, s. Instinto previsor implantado por la Providencia como solución al problema laboral.

Aplauso, s. El eco de una tontería. Monedas con que el populacho recompensa a quienes lo hacen reír y lo devoran.

Apóstata, s. Sanguijuela que tras penetrar en el caparazón de una tortuga y descubrir que hace mucho que está muerta, juzga oportuno adherirse a una nueva tortuga.

Arado, s. Implemento que pide a gritos manos acostumbradas a la pluma.

Árbol, s. Vegetal alto, creado por la naturaleza para servir de aparato punitivo, aunque por deficiente aplicación de la justicia la mayoría de los árboles sólo exhiben frutos despreciables, o ninguno. Cuando está cargado de su fruta natural, el árbol es un benéfico agente de la civilización y un importante factor de moralidad pública. En el severo Oeste y en el sensitivo Sur de Estados Unidos, su fruta (blanca y negra respectivamente) satisface el gusto público, aunque no se coma, y contribuye al bienestar general, aunque no se exporte. La legítima relación entre árbol y justicia no fue descubierta por el juez Lynch (quien, a decir verdad, no lo consideraba preferible al farol o la viga del puente), como lo prueba este pasaje de Morryster, quien vivió dos siglos antes: Encontrándome en ese país, fui llevado a ver el árbol Ghogo, del que mucho oyera hablar; pero como yo dijese que no observaba en él nada notable, el jefe de la aldea en que crecía me respondió de este modo:--En este momento el árbol no da fruta, pero cuando esté en sazón, veréis colgar de sus ramas a todos los que han ofendido a Su Majestad el Rey. Asimismo me explicaron que la palabra "Ghogo" significaba en su lengua lo mismo que "bandido" en la nuestra. (Viaje por Oriente.)

martes 14 de febrero de 2012

Confianza - Louise Hay - 14-02-2012

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Confianza - Louise Hay

Hemos dejado de confiar en nosotros mismos porque nos han dicho que eso era ser egoístas, porque nuestros deseos no coincidían con los demás.

El diccionario define "egoísmo" como "inmoderado o excesivo amor a uno mismo, que hace atender desmedidamente el propio bien".

Según esta definición, amarse a uno mismo es negativo.

No es de extrañar que nos sintamos culpables, pues al parecer, la culpa es más saludable.

El verdadero "egoísmo" es el que vela por nuestro propio bien sin perjudicar a nadie.

"¿Cómo sé si estoy haciendo lo correcto?", te estarás preguntando.

En realidad lo sabrás a través de un sencillo proceso de autoobservación.

Primero tienes que aprender a estar contigo mismo/a y a indentificar tus sentimientos.

Cuando algo está bien, es bueno para ti y no perjudica a otro, y no me estoy refiriendo a los intereses privados de otra persona, sentirás un gran alivio, alegría, tranquilidad y estusiasmo.

Cuando algo va en contra de tu propio bien, aunque complazca a otros, sentirás tristeza, opresión, angustia, y dolor.

Guíate por tus emociones, no por las de los demás.

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Extraído del muro de El Faro en Facebook
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lunes 13 de febrero de 2012

Como tu - León Felipe - 13-02-2012

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Como tu - León Felipe

Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;

como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;

como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;

como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;

como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera...

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Extraído de: http://www.latinosenlondres.com/poesia-leon.htm
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sábado 11 de febrero de 2012

Acerca de La Regla de Oro - Silo - 11-02-2012

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Acerca de La Regla de Oro - Silo

"... Cuando una tabla “moral” sirve para controlar en lugar de ayudar, para oprimir en lugar de liberar, debe ser rota.

Si se dice: “Ama a tu prójimo como a tí mismo por amor a Dios”, se presentan por lo menos dos dificultades.

1.- Debemos suponer que se puede amar a Dios y admitir que ese “amor” es humano, entonces la palabra no es adecuada; o bien amamos a Dios con un amor que no es humano en cuyo caso la palabra tampoco es adecuada y

2.- No se ama al prójimo sino indirectamente, por medio del amor a Dios. Doble problema: desde una palabra que no representa bien la relación con Dios, debemos traducirla a los sentimientos humanos.

Desde otras posiciones, se dicen cosas como éstas: “Se lucha por solidaridad de clase”, “se lucha por solidaridad con el ser humano”, “se lucha contra la injusticia para liberar al ser humano”.

Aquí seguimos con la falta de fundamento: ¿por qué habría de luchar por solidaridad o para liberar a otros? Si la solidaridad es una necesidad, no es una cuestión que pueda elegir, en cuyo caso poco importa que lo haga o no lo haga ya que no depende de mi elección; si en cambio es una elección, ¿por qué habría de elegir esa opción?

Otros dicen cosas más extraordinarias, como por ejemplo: “en el amor al prójimo nos realizamos”, o bien: “el amor al prójimo sublima los instintos de muerte”. ¿Qué podríamos decir de ésto cuando la palabra “realizarse” no está clara si no se presenta el objetivo, cuando la palabra “instinto” y la palabra “sublimación” son metáforas de una Sicología mecanicista hoy ya, a todas luces, insuficiente?

Y no faltan los más brutales que predican: “Usted no puede obrar fuera de la Justicia establecida que está hecha para que todos nos protejamos mutuamente”. En este caso, no se puede reclamar desde esa “Justicia” ninguna actitud moral que la sobrepase.

En fin, quedan algunos que hablan de una Moral Natural zoológica, y aún otros que definiendo al ser humano como “animal racional” pretenden que la moral se derive del funcionamiento de la razón de dicho animal. Para todos los casos anteriores, no cuadra bien la Regla de Oro.

No podemos estar de acuerdo con ellos aún cuando nos digan que, con otras palabras, estamos hablando de lo mismo.

Está claro que no estamos hablando de lo mismo.

¿Qué habrán sentido en los distintos pueblos y momentos históricos todos aquellos que hicieron de la Regla de Oro el principio moral por excelencia?

Esta fórmula simple, de la que puede derivarse una moral completa, brota de la profundidad humana sencilla y sincera. A través de ella, nos develamos a nosotros mismos en los demás.

La Regla de Oro no impone una conducta, ofrece un ideal y un modelo a seguir al par que nos permite avanzar en el conocimiento de nuestra propia vida. Tampoco la Regla de Oro puede convertirse en un nuevo instrumento de la moralina hipócrita, útil para medir el comportamiento de los otros.

Cuando una tabla “moral” sirve para controlar en lugar de ayudar, para oprimir en lugar de liberar, debe ser rota.

Más allá de toda tabla moral, más allá de los valores de “bien” y “mal” se alza el ser humano y su destino, siempre inacabado y siempre creciente.

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Extraído del muro de Manuel Hidalgo en Facebook
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Regla de oro (ética)

La regla de oro es un principio moral general que dice: trata a tus congéneres igual que quisieras ser tratado y que se encuentra en prácticamente todas las culturas a menudo como una regla fundamental.

Este hecho sugiere que puede estar relacionada con aspectos innatos de la naturaleza humana.

Un elemento clave de la regla de oro es que una persona que intenta vivir con esta regla trata a todo el mundo y no solo a miembros de su grupo con consideración.

Está considerada la base esencial para el concepto moderno de los derechos humanos.

El concepto de Epicuro, sobre la regla de oro, es "ética de la reciprocidad", consiste en dar énfasis en minimizar el daño, de los pocos y de los muchos, para así maximizar la felicidad de todas las personas.

Más tarde, este concepto fue recogido, y desvirtuado, por los pensadores democráticos de la Revolución francesa y otros, como John Locke, quien escribió que la gente tiene derecho a "la vida, la libertad y la propiedad ".

Para Locke, el propio cuerpo es parte de sus bienes y, por tanto, un derecho a la propiedad que teóricamente garantizan la seguridad de sus personas, así como sus posesiones.

En la mayoría de las formulaciones toma una forma pasiva, como la expresada en el Judaísmo: Lo que es odioso para ti, no se lo hagas al prójimo.

En la cultura occidental, sin embargo, la fórmula más conocida es la de Jesús en el Sermón de la Montaña:

"Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos" (Mt. 7, 12).

Esta regla tradicional ha sido tan estimada que ha sido considerada la "regla dorada".

En filosofía, por el contrario, ha llegado a ser considerada una norma nociva por algunos autores. Kant, Nietzsche, Bertrand Russell, Karl Popper y George Bernard Shaw, entre otros, señalaron lo aberrante y peligroso de una interpretación de esta norma que justifica la coerción y el intervencionismo.

La regla de oro es el fundamento para la teoría ética de la ética de la reciprocidad.

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Extraído de: http://es.wikipedia.org/wiki/Regla_de_oro_(ética)
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domingo 5 de febrero de 2012

El nuevo SER - Deytsy Gonzalez Montero - 05-02-2012

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El nuevo SER - Deytsy Gonzalez Montero

El nuevo hombre y la nueva mujer se caracterizan por ser y actuar conforme a los siguientes rasgos distintivos:

El nuevo SER

Es ético y moral;

No es individualista;

No es egoísta.

No es dogmático;

No es sectario;

No es racista;

No es consumista;

No es intolerante;

No trata a los demás como mercancía;

Promueve la unidad.

Promueve el trabajo digno; 

Practica la igualdad entre los seres humanos; 

Es revolucionario; 

Es justo; 

Es solidario. 

Es participativo; 

Labra su cultura y está en perenne proceso de formación, 

Es organizado y disciplinado; 

Es responsable; 

Es humilde; 

Es desinteresado; 

Es apasionado; 

Comete errores y sabe rectificar; 

Es humanista, Es honesto e incorruptible; 

No es burócrata, Es eficiente; 

Amante y defensor de la libertad, 

Es un ser sociable; 

Lucha contra la alienación en todas sus formas y manifestaciones; 

Administra el ocio en términos productivos y liberadores, 

Lucha contra todas las formas de explotación y opresión; 

Liberador y liberado de la pobreza y la miseria; 

Combate la exclusión; 

Es creativo; 

Practica la igualdad de género; 

Es un intelectual orgánico; 

No se conforma con interpretar la realidad, la transforma.

martes 31 de enero de 2012

SIBIOS, la pésima idea para la vigilancia masiva del gobierno argentino - 31-01-2012

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SIBIOS, la pésima idea para la vigilancia masiva del gobierno argentino

"... la Presidente Cristina Fernández de Argentina se maravilló cuando se enteró de lo que se podía hacer con biometría y por tanto se “empecinó” en hacerlo — raro que no recordará del nombre del desafortunado proyecto al presentarlo — ya que lo considera “un salto cualitativo” y “absolutamente novedoso” que va a permitir, en sus palabras, “conocer en tiempo real quién es la persona que se encuentra enfrente de un personal de seguridad, o en cualquier otro lado, y sí es esa persona es o no esa persona”.Fernández además, considera a SIBIOS un gran paso para los derechos de la gente (!) por lo que se trasladará a “todos los recién nacidos en todos los hospitales del país” a partir del primero de enero de este año.

Desgraciadamente la paranoía, la ignorancia de quienes gobiernan y el incremento de las tecnologías de vigilancia masiva disponibles, han dado paso a que los gobiernos vulneren la privacidad de forma masiva con el argumento de la “seguridad nacional”y los “delitos”.

La Fundación Vía Libre de Argentina ha lanzado en conjunto con Electronic Frontier Foundation (EFF) una campaña de información acerca de la peligrosa (y vergonzosa en un país que sufrió una dictadura) vigilancia como política de estado que impulsa la Presidente Fernández por medio de la identificación biométrica mandatoria.

A pesar de las alabanzas que hace al sistema de identificación biométrica la Presidente Fernández, EFF señala en su comunicado que el Reino Unido desmanteló su sistema de identidad nacional hace dos años debido a la intrusión a los derechos de privacidad de sus ciudadanos. Pero al parecer, la característica más grande de quienes tienen poder, es hacer lo que no deben— y aún más, tienen una memoria histórica muy corta. El Documento de Identidad Nacional en Argentina surgió durante la dictadura militar, un hecho histórico imposible de ignorar cuando se trata de dar poderes a agencias de seguridad para cruzar referencias de información con datos biométricos. Según el post de EFF:

Ahora, el gobierno planea redimensionar esa base de datos para facilitar “acceso fácil” al integrar esos datos en un nuevo sistema integrado orientado a la seguridad. Esto aumenta el grado de vigilancia generalizada, ya que las agencias de seguridad de Argentina tendrán acceso a repositorios masivos de información de ciudadanos, y serán capaces de mejorar las capacidades de hacer reconocimiento facial y por huellas digitales con tecnologías que permitan identificar a cualquier ciudadano en cualquier lugar.

En los últimos días de 2011, la Presidente Argentina, Cristina Fernández, emitió un Decreto del Poder Ejecutivo ordenando la creación del Sistema Federal de Identificación Biométrica (SIBIOS), un nuevo servicio de identificación biométrica centralizado, con cobertura nacional, que permitirá a las agencias de seguridad hacer “referencias cruzadas” de información con datos biométricos y otros datos inicialmente recogidos con el fin de mantener la operatoria del Registro Nacional de DNI.

El SIBIOS estará completamente integrado con las bases de datos de identificación, que además de los identificadores biométricos, incluyen imagen digital, estado civil, grupo sanguíneo y otras informaciones básicas que se recolectan desde el nacimiento y a través de la vida de las personas. Además, no sólo la Policía Federal tendrá acceso a este sistema integrado. SIBIOS fue diseñado para el uso de otras fuerzas de seguridad y organismos, incluyendo la Dirección de Migraciones, la Policía Aeroportuaria y la Gendarmería Nacional, incluso estará disponible a las fuerzas policiales y entidades provinciales, a través de un Acuerdo con el Estado Nacional. Sin embargo, no ha habido discusión pública sobre las condiciones bajo las cuales los oficiales públicos tendrán acceso a los datos. Los promotores de SIBIOS argumentan que el programa facilitará la aplicación de la ley y el acceso en tiempo real a los datos de los individuos, sin embargo las precauciones mínimas usadas para prevenir la vigilancia masiva por parte del estado siguen siendo una incógnita.

Beatriz Busaniche, de la Fundación Vía Libre, alerta del peligro de abuso por parte del gobierno que el SIBIOS puede representar para el disenso político:

En nombre de la seguridad pública, Argentina ha impulsado políticas de vigilancia masiva incluyendo un monitoreo generalizado de los espacios públicos. La privacidad es particularmente esencial en un país que a lo largo de su historia ha tenido importantes movimientos sociales y políticos que han ganado las calles para hacer oir su voz. Es de enorme importancia que los activistas puedan permanecer anónimos en las manifestaciones públicas, en particular cuando están en desacuerdo con el gobierno. De esta manera, SIBIOS no sólo amenaza la privacidad de los ciudadanos y el derecho a la protección de sus datos personales, sino que también involucra una seria amenaza a los derechos civiles y políticos.

Lo siguiente ya lo había escrito antes en referencia a una pésima idea similar que el gobierno mexicano intentó imponer hace dos años, llamada RENAUT. Lo repito nuevamente: los datos son frágiles por la facilidad con la que pueden ser copiados. Los datos son personales, importan demasiado y los biométricos, simplemente no deberían de ser recolectados por nadie. La información esta compuesta por datos que tienen un valor para los mercados que dependen de ellos, pero también determinan integridad personal, por lo tanto su protección es fundamental. Este valor es precisamente lo que el mercado legítimo e ilegítimo utiliza para controlar, extorsionar o vigilar a la gente. También aplica a los gobiernos.

Conectados o no, todos somos afectados por la forma en la que la información se colecta, maneja, almacena y transmiten datos. Por esta razón, claro que son muy necesarias las legislaciones al respecto, pero ¿las leyes son un instrumento para oprimir, vulnerar y controlar? O, ¿un instrumento para proteger los derechos de la gente y garantizar, sobre todo, su integridad personal? Una base de datos biométricos puede ser abusada con fines políticos, puede ser hackeada con fines comerciales, puede fallar y cruzar mal los datos resultando en identificaciones erróneas con sin fin de consecuencias, por mencionar algunas. No hay sistema infalible, la identificación biométrica no es la panacea.

Privacy International se refiere a la identificación biométrica como una tecnología lejana de haberse probado segura y garante en su estudio titulado “TOUCHING BIG BROTHER: cómo la biometría fusionará la piel y las máquinas”:

…se requieren grandes cambios organizacionales para poder ser manejados (los datos biométricos). Hay muchos problemas prácticos involucrados en sus complejas y automatizadas rutinas, y al enfrentarse con excepciones, bajas de los sistemas y errores de la base de datos. La imposición de procedimientos intrusivos de identificación cambia la naturaleza de las relaciones y transacciones entre clientes y organizaciones. Por lo menos existe la percepción, y probablemente es cierto, de que incrementan el poder de las organizaciones sobre los individuos. Los datos biométricos, mucho más que otros modelos de identificación, ponen en peligro la sensación de individualidad.

EFF no podría ser más acertado al llamar irracional a la recolección de información biométrica a esta escala. La vigilancia sistemática como política de Estado es una característica de las dictaduras. Argentina ya pasó por eso y dijeron “nunca más”. La vigilancia masiva va en sentido contrario..."

ACTUALIZACION - El texto íntegro de “Biometría en Argentina: la vigilancia masiva como política de estado” esta disponible en Fundación Vía Libre y en EFF.

Texto Completo: www.vialibre.org.ar/2012/01/10/biometria-en-argentina-la-vigilancia-masiva-como-politica-de-estado/

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Extraído del muro de Luis Manso Terrorista en Facebook
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