domingo, 19 de junio de 2016

Zona de Confort, Estancamiento, y Camino Ascendente - Omar Paladini


"... Dos caminos divergían en un bosque y yo tomé el menos transitado de los dos; eso fue lo que cambió todo…". Robert Frost

Si no hay crisis no hay cambios.

El proceso de cambio profundo interno surge de una gran necesidad interna. 


Nadie se manda a fondo en estos temas si no es una cuestión de "vida o muerte". 

El proceso de cambio interno en principio es desgarrador. 

Me he cansado de ver personas en este camino de intento evolutivo estacionarse y no avanzar. 

Evidentemente -y solo para mi vale, es mi interpretación y no una verdad revelada-, para ellos no era una cuestión de "vida o muerte".

Hay varias escuelas de pensamiento y de autoconocimiento que dan la definición de "Zona de Confort" como uno de los obstáculos principales para seguir avanzando en el proceso de expansión y despertar consciente de la mente.

"... La zona de confort es un hermoso lugar, pero nada crece allí...", dice en un escrito anónimo.

Quizás sera por esto que George Gurdjieff dijo que "Los obstáculos son muy útiles para un hombre. Si no existieran, habría que crearlos intencionalmente, ya que es a través de superar obstáculos que un hombre puede desarrollar las cualidades que aun no posee".

Lo que expresa Gurdjieff se encuadra dentro de lo que es un Trabajo de Escuela, un trabajo disciplinario metódico con herramientas de autoconocimiento y trabajo sobre sí mismo.


Podríamos decir que hay un terreno de lo que es la vida cotidiana, y otro terreno distinto que es el de estar trabajando con una disciplina metódica. Podríamos decir que en principio se diferencian bastante.

No emplazarse correctamente, en el caso de estar trabajando con una disciplina, en el mejor de los casos puede llegar a ser perdida de tiempo, lo cual quizás no sería tan grave.

En otros casos puede ser peligroso psíquicamente hablando.

Quien manipula fuego corre el riesgo de quemarse si no sabe hacerlo, o si sabe y no presta la debida atención.

Hay una gran diferencia entre lo que vamos experimentando cotidianamente mas o menos conscientes de ello, y de un trabajo disciplinario metódico.

Si un músico de jazz se pone a tocar una canción e improvisa, esta muy bien. Hay hermosas grabaciones que salen de esas improvisaciones, de esa creatividad puesta en juego en el momento presente.

Si una persona trabaja en una disciplina puede ser creativo también; lo que no se puede hacer es improvisar. Improvisar en estos casos es peligroso.

"¿Cuan peligroso puede ser esto?..." podríamos preguntar.

"Tan peligroso como uno pueda llegar a imaginar" podríamos responder.

"Tengo derecho a improvisar ¿que me lo impide" podría alguien decir.

"Tienes todo el derecho de hacer lo que te venga en gana si te haces cargo de las consecuencias si las hubiera" podría otra persona contestar.

"Y si hubiera consecuencias, si ese fuera el caso, trata de no perjudicar a nadie en el camino con tu irresponsabilidad" podría agregar.

En un ser humano hay formas (como creencias) y puntos de vista diferentes. que todos los tenemos, enfoques particulares en el momento presente que suelen variar a través del tiempo (poco o mucho según el caso).

Esas creencias (y los actos que se apoyan en ellas) entran dentro de un terreno imposible de definir categóricamente (su valides o falsedad).

En realidad creo que nada que expongamos intelectualmente lo puede hacer.

No veo que pueda haber "acuerdos" en relación a estos temas.

Y si hay "acuerdos" entre personas sobre el tema que sea, esos acuerdos son temporales.

Eso en cuanto a puntos de vista, a lo que uno piensa y siente a nivel particular.

Ahora bien, muy distinto es el caso cuando se trata de el trabajo metódico con una disciplina (mental, energética, y otras).

Son dos cosas muy diferentes. no es lo mismo como yo encaro cotidianamente tal o cual tema, a un trabajo con una disciplina que requiere un trabajo metódico para producir un cambio en el nivel de trabajo de la conciencia.

En principio, un acceso fluido al nivel de conciencia de sí, y desde ahí a tener aunque más no sea un mínimo toque más arriba del nivel de conciencia de sí (shamadi le llaman quienes trabajan en la disciplina yóguica, nirvana le llaman los buddhistas, kheter los cabalistas, por ejemplo.).

Son dos temas muy distintos aunque estén interconectados.

Es peligrosos hasta cierto punto no poder diferenciar entre reflexiones personales y formas de encarar la vida, y en contrapartida , en la actitud necesaria en una disciplina de trabajo interno.

El trabajo con una disciplina requiere, mientras duren esos trabajos, una plena disposición mental de tiempo y de energía.

En estos temas de disciplinas (mentales, energéticas, morfológicas, o materiales) uno de alguna forma trabaja con aquellas que tiene más encaje.

Pero bueno, nada parece garantizar resultados, con disciplinas o sin disciplinas. lo que va teniendo peso interno es lo que uno mismo va experimentando.

Si para uno esta bien, con disciplinas o sin ellas, esta bien. Lo que importan son los propios registros con lo que vamos experimentando en el momento presente.

Ahora bien, si encaramos el tema de la zona de confort en relación a una disciplina y no en relación a nuestra vida cotidiana. Si lo vemos en relación a un ir siempre más allá del momento actual, el detenerse y no avanzar, es metódicamente un error. Y es un error en sentido metódico.

Si el proyecto de trabajo de una persona lo alegorizamos como un viaje manejando uno mismo su coche desde Buenos Aires a Rosario a través de la autopista panamericana, y andando el viaje, a mitad de camino paramos, y nos instalamos en la ciudad de San Pedro, y no continuamos el viaje. Estamos cómodos, nos resulta agradable el lugar. Y ahí nos quedamos.

Eso es un error metódico en cuanto a un trabajo disciplinario. 
En vez de seguir avanzando por los caminos internos, nos estacionamos y terminamos frenando el proceso interno. Y lo que no avanza retrocede hacia estados anteriores.

Fue Marco Aurelio quien dijo: "... Te embarcaste, surcaste mares, atracaste ¡desembarca!..".
Rumi, el poeta y místico sufí expreso con respecto a esto:

"Por Dios, no te demores en cualquier beneficio espiritual que hayas logrado,
anhela más –cómo uno que sufre de una enfermedad y cuya sed nunca es saciada.
La Corte Divina es el Plano del Infinito. Deja atrás la silla de honor; permite que el Camino sea tu silla de honor".


Y el maestro sufí Bahauddin Naqshband en su momento expreso: "Nunca confíes en lo que tu crees que son experiencias internas, porque solo cuando las sobrepases alcanzaras el conocimiento. Ellas están allí para engañarte".

Seria este el punto, la zona de confort, en donde uno se encuentra bien, en equilibrio psico-emocional, y en ves de aprovechar ese plus energético que aporta una mente tranquila y despejada, uno se propone "disfrutar de tan buen estado" en que se encuentra, como si ese estado fuera un "objeto de consumo".

¡Grave error!... ¡El mundo interno no es un supermercado!!!...

¡Es por la dirección mental y los actos de conciencia lanzados hacia el mundo interno-externo que llegamos a esos estados!!!...

A veces puede ser por accidente que llegamos a esos estados internos altos(1),

más en ese caso no se suele encontrar el camino de vuelta cuando ya no estamos en el mismo estado interno.

O peor aún es cuando caemos bruscamente hacia estados internos negativos, disociativos y contradictorios. En estos casos extremos es común terminar bajo tratamiento psiquiátrico.

Así que no es este un tema menor. “Ojo al piojo” dice un dicho popular.(2)


Y si hemos detectado que estamos frenados, los miedos a afrontar situaciones nuevas suelen ser un indicador de que estamos en zona de confort (o de falso confort, podríamos decir -aunque no es fácil detectar a veces la diferencia-).

¿Y como salir de ese estado interno que nos frena?

Sí atiendo al presente y a su vez mi mente esta tendida en una dirección querida hacia el futuro, que para mi tiene sentido, que tiene que ver con el sentido que le doy a mi vida, en cada acto hacia el futuro, estoy tendido hacia el ir "más allá".

No congelo el presente (una ilusión, nada hay de estático en uno mismo, en el mundo y en el universo).

Aún en las experiencias más altas vuelvo al mundo y a la gente ¿Sino que sentido tiene todo lo que hago?

Por muy despierto e iluminado que uno este, eso adquiere sentido si le es útil a otros y al proceso humano en esta tierra.

De lo contrario podríamos decir, como ya fue dicho, que todo muere con uno.

Vida es vida con los otros, y ahí adquiere sentido lo que uno experimenta y hace.


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Notas

1 . "Entreme donde no supe" - San Juan de la Cruz - http://omarpal.blogspot.com.ar/2011/07/entreme-donde-no-supe-san-juan-de-la.html

En este caso, la experiencia interna que describe poéticamente San Juan de la Cruz, había un trabajo interno previo a la llegada a ese lugar nunca visitado todavía más allá de lo sígnico (palabras, conceptos) y de lo simbólico (imagenes, representaciones).

2. "... El trabajo debe ser organizado por quien conoce sus problemas, sus metas, sus métodos, y que ha pasado por un trabajo metódico organizado. La intención de un maestro es tomar hombres y mujeres con buena materia prima y dispuestos a trabajar con ella, para que con cada acto de su vida influyan positivamente en la sociedad yel mundo.

El trabajo de un grupo no es posible sin un maestro que tenga experiencia con lo que se esta trabajando, ya que el trabajo grupal con un mal maestro sólo produciría resultados negativos...".


La Sagrada Fórmula y El Trabajo - Omar Paladini - http://omarpal.blogspot.com.ar/2014/03/la-sagrada-formula-y-el-trabajo-omar.html

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Texto ampliado el día 13-03-2017 - 21:40 Hs.
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