martes, 26 de noviembre de 2013

El Secreto de la Flor de Oro - 8 - Formula mágica para el viaje a la lejanía - 109 a 118 de 121


El Maestro Lü Dsu dijo: Yü Tsing ha dejado tras sí una fórmula mágica para el Viaje a la Lejanía:

"... Cuatro palabras cristalizan el espíritu en el espacio de la fuerza.

En el sexto mes se ve de repente volar nieve blanca.


A la tercera guardia se ve el disco del Sol radiar cegadoramente.


En el agua sopla el viento de la amabilidad.


Peregrinando por el Cielo, se come la fuerza del espíritu de lo
  Receptivo.

Y el secreto aún más profundo del secreto:

La tierra que no está en ninguna parte, ésta es la verdadera patria..."

Esos versos son muy misteriosos. La significación es: lo más importante en el Gran Sentido son las palabras: en el no-obrar el obrar.

El no-obrar impide que uno sea enredado en forma e imagen (corporei
dad). El obrar en el no-obrar impide que uno se suma en el vacío transido y la riada muerta. 

El efecto reposa íntegramente sobre el Uno central, la liberación del efecto se halla en ambos ojos. Ambos ojos son como la lanza del Gran Carruaje, que hace girar la creación íntegra; ponen en circulación los polos de lo luminoso y de lo oscuro. 

El Elixir reposa en principio y fin sobre el Uno: el metal en medio del agua, esto es, el plomo en el lugar del agua. 

Hasta aquí se habló del curso circular de la Luz, con lo que se indicó la liberación inicial que actúa desde lo externo sobre lo interno. Esto es para ayudar a recibir al Señor. 

Esto es para los aprendices en los peldaños iniciales: cultivan las dos transiciones inferiores a fin de ganar la transición superior. 

Una vez que la sucesión resulta clara y conocido el modo de la liberación, el Cielo no escatima más el Sentido, sino que revela el axioma entre todos supremo. Vosotros, discípulos, ¡mantenedlo secreto y aplicaos vigorosamente!

La circulación de la Luz es la designación total. Cuanto más adelanta el Trabajo, tanto más llega la Flor de Oro a la eclosión. Ahora bien, hay empero una suerte aún más prodigiosa de curso circular de la Luz.
 

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Hasta aquí hemos actuado desde afuera sobre lo interno, ahora permanecemos en el Centro y dominamos lo externo. Hasta aquí era un servicio para ayuda del Señor, ahora es una propagación de los mandatos de este señor. La relación íntegra se revierte ahora. 

Cuando se quiere penetrar con el método en los campos más finos, se debe cuidar en primer lugar que uno domine completamente cuerpo y corazón, que uno sea enteramente libre y reposado, deje partir todos los enredos, no tenga la más queda agitación y que el Corazón Celestial permanezca exactamente en el Centro. 

Entonces bájese los párpados de ambos ojos, como si se recibiese un santo edicto en el que uno es llamado al ministro: ¿Quién osaría no obedecerlo? Entonces se ilumina con ambos ojos la casa de lo Abismal (agua, Kan). 

Doquiera aparece la Flor de Oro, sale ahí a su encuentro la verdadera Luz polar. 

Lo Adherente (lo luminoso, Li) es luminoso afuera y oscuro dentro; esto es el cuerpo de lo Creativo. 

Lo oscuro se introduce y se torna señor. 

La consecuencia es que el corazón (conciencia) se torna dependiente de las cosas, es dirigido hacia fuera y resulta impulsado de aquí para allá por la corriente. 

Cuando ahora la Luz circulante brilla hacia dentro, no se torna dependiente de las cosas, y la fuerza de lo oscuro queda limitada y la Flor de Oro ilumina concentradamente. Esto es entonces la Luz polar concentrada. Lo emparentado se atrae. De este modo, la línea polar-luminosa de lo Abismal puja hacia arriba. 

Esto no es solamente lo luminoso en el abismo, sino que es Luz creativa que se encuentra con Luz creativa. 

Tan pronto como esas dos sustancias se topan, se combinan indisolublemente y nace una vida incesante, viene y se va, se eleva y cae por sí misma en la casa de la fuerza primordial. 

Se siente lucidez e infinitud. El cuerpo íntegro se siente liviano y quisiera volar.

Éste es el estado del que se dice: las nubes colman las mil montañas.

Paulatinamente va aquí y allá enteramente queda, se eleva y cae imperceptiblemente. El pulso se detiene y la respiración cesa. 


Éste es el momento de la verdadera unión generatriz, el estado del que se dice: la Luna concentra las diez mil aguas. 

En medio de esta oscuridad comienza entonces de repente un movimiento el Corazón Celestial. Esto es el retorno de la Luz una, el tiempo en que el Niño viene a la vida.

Pero los detalles de eso deben explicarse acabadamente cuando el hombre observa algo, oye algo, ojos y oídos se mueven y siguen a las cosas hasta que hayan partido. Estos movimientos son súbditos de todo y, cuando el Soberano Celestial los sigue en sus tareas, ello significa: convivir con demonios.

Ahora bien, cuando se convive con hombres, no con demonios, en cada movimiento, cada estarse quieto, el Soberano Celestial es el verdadero hombre. 


Cuando se mueve, y uno se mueve al par de él entonces el movimiento es la raíz del Cielo. Cuando está quieto, y uno está quieto al par de él, entonces la quietud es la caverna de la Luna.

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Cuando continúa incesantemente con movimiento y quietud, seguir conjuntamente con él incesantemente con movimiento y reposo; 


cuando asciende y desciende en inspiración y espiración, ascender y descender conjuntamente con él en inspiración y espiración: 

esto es lo que se llama ir y venir entre raíz del Cielo y caverna de la Luna. 

Cuando el Corazón Celestial todavía conserva tranquilidad, el movimiento antes del tiempo correcto es una falta de la blandura. 

Cuando el Corazón Celestial ya se ha movido, el movimiento que le sigue detrás para corresponderle es una falta de la rigidez. 

Así que el Corazón Celestial se agite, uno debe de inmediato, con íntegra disposición, alzarse hacia arriba, a la casa de lo Creativo: así la Luz del espíritu ve la cima, que es el conductor. 

Este movimiento corresponde al tiempo. El Corazón del Cielo se eleva a la cima de lo Creativo, ahí se extiende en plena libertad.

Entonces quiere de repente profunda quietud, y uno debe introducirlo sin tardanza, con íntegra disposición, en el Castillo amarillo. Así ve la luz del ojo la morada central amarilla del espíritu.


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Etapa cuarta - "El centro en medio de las condiciones"

Cuando entonces llegan deseos de quietud, no surge un solo pensamiento; el que mira hacia dentro olvida de repente que mira. 


Para ese tiempo cuerpo y corazón deben ser dejados completamente libres. 

Todos los enredos han desaparecido sin rastros. Entonces tampoco sé ya en qué lugar está mi casa del espíritu y crisol. 

Si uno quiere asegurarse de su cuerpo, no puede ello alcanzarse. 

Este estado es el penetrar del Cielo en la Tierra, el tiempo en que todos los prodigios vuelven a su raíz. Ello ocurre cuando el espíritu cristalizado entra en el espacio de la fuerza.

El Uno es el curso circular de la Luz. Cuando se comienza, está en primer lugar todavía disperso, y uno quiere concentrarlo; los seis sentidos no están activos. 


Esto es el cuidado y nutrición del propio origen, el llenar hasta los bordes el aceite, cuando uno va para recibir la vida. 

Cuando, entonces, se está tan lejos como para haberlo concentrado, uno se siente liviano y libre y no tiene ya la necesidad de tomarse el más pequeño trabajo. 

Esto es la tranquilización del espíritu en el espacio de los antepasados, el tomar posesión del Cielo anterior.

Cuando, entonces, se está tan lejos como para que cada sombra y cada eco esté extinto, de manera que uno está enteramente quieto y firme, esto es la salvaguardia de la caverna de la fuerza, donde todo lo prodigioso retorna a la raíz. 


No se cambia el lugar, pero el lugar se divide. Éste es el espacio incorpóreo, ahí mil lugares y diez mil lugares son un lugar. 

No se cambia el tiempo, pero el tiempo se divide. Éste es el tiempo inmedible, ahí todos los eones son como un instante.

En tanto que el corazón no ha alcanzado el supremo reposo, no puede moverse. Uno mueve el movimiento y olvida el movimiento; esto no es el movimiento en sí. 


Por lo tanto se dice: si uno excitado por las cosas externas, se mueve, esto es la pulsión del ser. 

Si uno se mueve, no excitado por las cosas externas, esto es el movimiento del Cielo. 

El ser que está confrontado al Cielo puede caer y deslizarse bajo el señorío de las pulsiones. Las pulsiones se basan en que hay cosas externas. Son pensamientos que sobrepasan su propia situación. Entonces movimiento lleva a movimiento. 

Pero cuando ninguna idea surge, nacen las ideas correctas. Ésa es la verdadera idea. 

Cuando las cosas están en reposo, cuando uno está enteramente firme, la liberación del Cielo se mueve de repente, ¿no es éste un movimiento sin finalidad? El obrar en el no-obrar tiene precisamente esa significación.

En lo que concierne al comienzo de la poesía, los primeros dos versos se refieren enteramente a la actividad de la Flor de Oro. 


Los dos versos siguientes se ocupan de la recíproca conversión de Sol y Luna uno en otro: 

El sexto mes es el adherir (Li), el fuego. 

La nieve blanca que vuela es lo oscuro polar verdadero en medio del signo del fuego que está a punto de volcarse en lo Receptivo. 

La tercera guardia es lo Abismal (Kan), el agua. 

El disco del Sol es la raya polar una en el signo de agua, que está a punto de volcarse en lo Creativo.

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Está allí contenida la manera cómo se toma el signo de lo Abismal y la manera cómo se revierte el signo del adherir.

Las dos líneas siguientes se ocupan de la manifestación de la lanza del gran carruaje, al ascender y descender de la liberación polar íntegra.


El agua es el signo de lo Abismal, el ojo es el viento de lo Suave (Sun).

La luz del ojo ilumina en la casa de lo Abismal y rige ahí la simiente de la gran Luz. 


"En el Cielo" significa la casa de lo Creativo. (Kien) "Peregrinando se come la fuerza del espíritu de lo Receptivo." 

Esto muestra cómo el espíritu penetra en la fuerza; cómo el Cielo penetra en la Tierra; esto acontece para nutrir el fuego.

Las dos últimas líneas indican finalmente el misterio más profundo, del que uno no se puede privar desde el comienzo hasta el fin. Es el lavado del corazón y la purificación de los pensamientos; es el baño. 


La ciencia santa se inicia con el conocimiento de dónde detenerse, y su terminación es el detenerse en el bien supremo. Su comienzo está más allá de la polaridad, y también desemboca más allá de ésta.

El Buda habló de lo efímero, creador de la conciencia, como principio fundamental de la religión. Y en nuestro taoísmo el Trabajo íntegro para consumar esencia y vida se halla incluido en la expresión "producir lo vacío". 


Las tres religiones todas concuerdan en la proposición una, encontrar el Elixir espiritual, para pasar de la muerte a la vida. 

¿En qué consiste este Elixir espiritual? Significa: permanecer siempre en lo sin finalidad.

El secreto profundo del baño, que es el más profundo de nuestra enseñanza, es limitado de este modo al Trabajo de hacer vacío el corazón. Con ello se tranquiliza el corazón. Lo que aquí he revelado con una palabra es el fruto de fatigosa labor.

Si vosotros no estáis todavía en claro acerca de la medida en que las tres secciones todas pueden estar presentes en una sección, he de aclarároslo mediante la triple concentración budista sobre vacío, ilusión, Centro.

Entre las tres contemplaciones viene como primera el vacío. Se observan todas las cosas como vacías. Luego sigue la ilusión. 


Si bien se sabe que son vacías, uno no destruye las cosas sino que continúa sus asuntos en medio del vacío. 

Pero si bien no se destruye las cosas, tampoco presta uno atención a ellas: esto es la contemplación del Centro. 

Mientras practica la contemplación del vacío, uno sabe también que no puede destruir las diez mil cosas y, no obstante, no las toma en cuenta. 

De esta manera coinciden las tres contemplaciones. 

Pero finalmente la fortaleza reposa en la contemplación de lo vacío. 

Por lo tanto, cuando uno practica la contemplación de lo vacío, lo vacío está seguramente vacío, pero también la ilusión es vacía y lo central es vacío. 

Es necesaria una gran fortaleza para practicar la contemplación de la ilusión; entonces la ilusión es realmente ilusión, pero también lo vacío es ilusión y el Centro es también ilusión. 

En el camino del Centro engendra uno también imágenes de lo vacío, pero no las llama vacías sino que las llama centrales. 

Uno practica también contemplación de la ilusión, pero no la llama ilusión sino que la llama central. 

En cuanto concierne al Centro, no hay necesidad de hablar más.

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Esta sección menciona en primer lugar la fórmula mágica de Yü Tsing para el Viaje a la Lejanía. Tal fórmula enuncia que el misterioso prodigio del Sentido consiste en cómo nace de la nada algo.

Mientras que el espíritu y la fuerza se unen en forma cristalizada, con el tiempo se forma en medio del vacío de la nada un punto del verdadero fuego. En este tiempo el fuego se tornará tanto más lúcido cuanto más reposado esté el espíritu. 


La lucidez del fuego es comparada con el calor del Sol del sexto mes. Mientras el fuego llameante evapora el agua de lo Abismal, es calentado el vapor de agua y, cuando traspone el punto de ebullición, asciende en la altura como nieve voladora; esto es dado a entender con el ver volar nieve en el sexto mes. 

Pero a causa de que el agua es evaporada por el fuego, se agita la verdadera fuerza; pues cuando lo oscuro está tranquilo, se mueve lo lúcido; esto es igual al estado de la mediano- che viviente. 

Para ese tiempo se obra sobre la fuerza con la intención de que ascienda en forma retrógrada y descienda en forma directa, del mismo modo en que gira hacia arriba la rueda solar. 

Por lo tanto se dice: "A la tercera guardia se ve el disco solar radiar cegadoramente". 

El método de la rotación se sirve de la respiración para alentar el fuego del portal de vida; por ese medio logra que la verdadera fuerza venga a su lugar original. 

Por ello, se afirma que el viento sopla en el agua. De la fuerza una del Cielo anterior se desarrolla la respiración entrante y saliente del Cielo posterior y su fuerza de atizar.

El camino conduce desde el sacro hacia arriba en forma retrógrada, hasta la cima de lo Creativo y a través de la casa de lo Creativo; luego va hacia abajo a través de ambos pisos en forma directa, al plexo solar y lo calienta. 


Por lo tanto se dice: "Peregrinando en el Cielo se come la fuerza del espíritu de lo Receptivo". 

Mientras la verdadera fuerza retorna al lugar vacío, con el tiempo se tornan fuerza y figura abundantes y plenas, cuerpo y corazón se tornan alegres y serenos. Si no se lo alcanza mediante el Trabajo de girar la rueda de la enseñanza, ¿de qué otra manera habría de lograrse poder emprender este Viaje a la Lejanía? 

Lo que importa es que el espíritu cristalizado reverbere sobre el fuego del espíritu y mediante el extremo reposo atice el "fuego en medio del agua", que se halla en medio de la caverna vacía.

Por lo tanto se dice: "Y el secreto más profundo del secreto: la tierra que no está en ninguna parte, ésta es la verdadera patria".

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Ahora, en su Trabajo, el aprendiz ha entrado ya en los campos misteriosos; pero si no conoce el método de fundir es de temer que difícilmente llegue a producirse el Elixir de Vida.

Por lo tanto, el Maestro ha revelado el secreto severamente preservado por los anteriores santos. Cuando el aprendiz deja adherir en medio de la caverna de la fuerza el espíritu cristalizado, y al mismo tiempo deja reinar la tranquilidad extrema, nace en la oscura tiniebla un algo de la nada, es decir, aparece la Flor de Oro del Gran Uno. Para este tiempo se diferencia la Luz consciente de la Luz de la esencia. 


Por lo tanto se dice: "Moverse excitado por las cesas externas conduce a que se vaya en forma directa hacia afuera y se engendre un hombre: esto es la Luz consciente". 

Si el aprendiz, para el tiempo en que ha concentrado abundantemente la verdadera fuerza, no la deja correr en forma directa hacia fuera, sino que la hace tornarse retrógrada, esto es la Luz de la vida; se debe aplicar el método de girar la rueda de molino. 

Cuando se gira duraderamente, la verdadera fuerza se vuelve gota a gota a la raíz. Entonces la rueda de molino se detiene, el cuerpo está puro, la fuerza está fresca. Una rotación única significa un ciclo del Cielo, lo que el Maestro Kiu llama un pequeño ciclo del Cielo. 

Si uno no espera hasta que la fuerza se haya concentrado suficientemente, y la utiliza, entonces aquélla está todavía muy débil y tierna y el Elixir no se forma. Cuando la fuerza existe y no se la utiliza, se torna demasiado vieja y rígida, y difícilmente llega a producirse el Elixir de Vida.

Cuando no es demasiado vieja ni demasiado tierna, entonces es el momento correcto para poder utilizarla con ese fin. Es lo que Buda da a entender cuando dice: "La manifestación desemboca en lo vacío". Eso es la sublimación de la simiente en fuerza. 


Si el aprendiz no comprende este principio y la deja escapar en forma directa, entonces la fuerza se transforma en simiente; esto es lo que quiere decir: "Lo vacío desemboca en la manifestación". 

Pues todo hombre que se une corporalmente a una mujer primero siente placer y luego amargura; cuando la simiente se ha escurrido el cuerpo está cansado y el espíritu agotado. 

Muy distinto es cuando el adepto hace aunarse espíritu y fuerza. Esto da primero pureza y luego frescura; cuando la simiente se ha metamorfoseado el cuerpo está saludable y libre. 

La tradición relata que el antiguo Maestro Pong habría llegado a los 880 años habiendo utilizado doncellas de servicio para nutrir su vida; por supuesto eso es un malentendido. 

En realidad, ha usado el método de la sublimación de espíritu y fuerza. 

En los Elixires de Vida, ahora, son utilizados símbolos por la mayor parte, y a menudo en ellos el fuego de lo Adherente es comparado con la novia, y el agua de lo Abismal con el Niño ( puer aeternus) ; de ahí nace el malentendido acerca de que el Maestro Pong haya reparado su virilidad mediante lo femenino. Trátase de errores introducidos más tarde.

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Pero los adeptos pueden utilizar el método de derribar lo Abismal y lo Adherente sólo cuando ponen sinceramente sus intenciones en el trabajo; de otro modo la mezcla no se produce pura. 


La verdadera intención está sometida a la Tierra, el color de la Tierra es amarillo; por lo tanto, es simbolizada en los libros del Elixir de Vida con el germen amarillo. Combinándose lo Abismal y lo Adherente, aparece la Flor de Oro; el color del oro es blanco; por lo tanto, la nieve blanca es usada como símbolo. 

Pero la gente del mundo, que no comprende las palabras secretas de los libros del Elixir de Vida, se ha equivocado, tomando amarillo y blanco como un método para hacer oro a partir de piedras. ¿No es eso tonto?

Un antiguo adepto dijo: "Antes toda escuela conocía esta joya, sólo los tontos no la conocían plenamente".


Si se reflexiona sobre esto, se discierne que en realidad los antiguos, con ayuda de la fuerza-simiente existente en su propios cuerpos, alcanzaban larga vida, no que alargaban sus años mediante la ingestión de Elixires cualesquiera. Pero la gente del mundo perdió la raíz y se tomó a las copas. 

El Libro del Elixir dice también: 

"Cuando un hombre correcto (mago blanco) se sirve de los medios erróneos, los medios erróneos operan correctamente" -con ello es dado a entender la metamorfosis de la simiente en fuerza- "pero cuando un hombre erróneo usa los medios correctos, el medio correcto opera erróneamente" -con esto es dada a entender la unión corporal de hombre y mujer, de la que surgen hijos e hijas. 

El tonto disipa la más alta joya de su cuerpo en placer indomeñado, y no sabe preservar su fuerza-simiente existente en sus propios cuerpos, alcanzaban larga perece. Los santos y sabios no tienen ningún otro modo de cuidar su vida que aniquilar los placeres y preservar la simiente. 

La simiente concentrada es transformada en fuerza, y la fuerza, cuando es suficiente en abundancia, crea el fuerte cuerpo creativo. 

La diferencia con los hombres comunes reposa sólo en la aplicación del camino directo o retrógrado.

El sentido íntegro de esta sección está dirigido a aclarar al aprendiz el método de llenar hasta el borde el aceite al encontrarse con la vida. Lo principal para ello son ambos ojos.  


Ambos ojos son la empuñadura del astro polar. Así como el Cielo gira en torno de la estrella polar como centro, debe en el hombre señorear la intención correcta. 

Por lo tanto, la consumación del Elixir de Vida reposa por entero sobre la armonización de la intención correcta.

Si, entonces, se habla de que en cien días se puede fundar los cimientos, al respecto débese tomar en consideración ante todo el grado de aplicación al Trabajo y el grado de fortaleza de la constitución corporal.

Quien sea ardoroso en su Trabajo y tenga una constitución fuerte, logra más rápido girar la rueda de molino del río posterior.

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Quien, entonces, haya encontrado el método para afirmar en sucesión, armónicamente, pensamientos y fuerza, puede ya consumar el Elixir dentro de los cien días.


Pero quien sea débil y perezoso no produce todavía nada después de los cien días. 

Cuando el Elixir está consumado, espíritu y fuerza son puros y claros, el corazón está vacío, la esencia manifiesta y la Luz de la conciencia se transforma en la Luz de la esencia. 

Cuando se mantiene la Luz de la esencia firme y duraderamente, lo Abismal y lo Adherente se ponen por sí mismos en relación. 

Cuando lo Abismal y lo Adherente se mezclan, es gestado el fruto santo. La maduración del fruto santo es el efecto de un gran ciclo del Cielo. Las explicaciones ulteriores se detienen en el método del ciclo del Cielo.

Este libro se ocupa de los medios de cuidar la vida, y muestra en primer lugar cómo pone uno manos a la obra mirando el dorso de la nariz; aquí sólo se expone el método del cambio; los métodos para la consolidación y el "soltarse" están en otra obra, el Sü Ming Fang (Método de Continuar la Vida).



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El Secreto de la Flor de Oro
 Prefacio, Introducción, y Comentarios de Carl Gustav Jung
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Texto y explicación por Richard Wilhelm

Origen y contenido del Tai I Gin Hua Dsung Dschï


1. Procedencia del libro. 2. Las premisas psicológicas y cosmológicas de la obra
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Inicio de la traducción del Tai I Gin Hua Dsung Dschï 

 (El secreto de la Flor de Oro) por Richard Wilhelm


2 - El espíritu primordial y el espíritu consciente - http://omarpal.blogspot.com.ar/2013/11/el-secreto-de-la-flor-de-oro-2-el.html

3 - Curso circular de la luz y preservación del centro - http://omarpal.blogspot.com.ar/2013/11/el-secreto-de-la-flor-de-oro-3-curso.html

4 - Curso circular de la luz y ritmificación de la respiración - http://omarpal.blogspot.com.ar/2013/11/el-secreto-de-la-flor-de-oro-4-curso.html

6 - Vivencias confirmativas durante el curso circular de la luz - http://omarpal.blogspot.com.ar/2013/11/el-secreto-de-la-flor-de-oro-6.html

8 - Formula mágica para el viaje a la lejanía


Mándala realizado por una paciente anónima de Jung antes de 1929, 
fecha de publicación del libro El secreto de la Flor de Oro ilustrado por este dibujo.

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